Oct
25
2014

De un juego a un negocio millonario

Guilherme Schvartsman dio con la fórmula perfecta para ganar dinero con el desarrollo de aplicaciones móviles.

Por Belén Gómez-Pereira
11-01-2012

Guilherme Schvartsman es el ejemplo perfecto del emprendedor del siglo XXI. A sus 25 años es dueño de dos exitosas compañías en Internet las cuales inició en su habitación con tan sólo cinco mil dólares y cuyo valor hoy asciende a los ocho dígitos. 

Mientras se encontraba haciendo una pasantía en inversiones en el banco Goldman Sachs de Sao Paulo, en su tiempo libre el joven brasileño tomaba cursos on line con los que aprendió a crear aplicaciones. Para arrancar su primer proyecto, Best, Cool & Fun Games, que ahora es una reconocida empresa especializada en juegos para dispositivos móviles, Gui -como lo conocen sus amigos- sólo necesitó una computadora y el programa para desarrolladores de Apple de 99 dólares.

En seis meses cargó alrededor de 100 apps, algunas de las cuales consiguieron una respuesta formidable del público, por lo que decidió renunciar a su empleo para dedicarse por completo a su emprendimiento. Su juego más popular, Ant Smasher (Aplasta Hormigas), ha obtenido 10 millones de descargas y cuenta con una base de datos de más de 100 mil usuarios. 

Poco a poco, la empresa fundada en 2009 fue creciendo y Gui, quien hasta entonces había trabajado en solitario, decidió contratar a otros dos programadores. “Cuando éramos tres usábamos el cuarto de televisión de mi casa, pero pronto la plantilla creció y mi mamá nos corrió, por lo que tuvimos que irnos a una oficina”, comenta Guilherme entre risas. 

Sin embargo, a pesar de que sus juegos para iPhone y Android estaban teniendo buena recepción, el emprendedor aún no daba con la fórmula para sacarle provecho monetario a su inmensa base de datos. Fue entonces cuando, hace un año, decidió construir su segunda empresa: Revmob, una plataforma de publicidad digital que se basa en la inserción de anuncios en las apps. 

Un modelo de negocio rentable

El mercado móvil está creciendo a pasos agigantados. Tan sólo en América Latina hay más de 650 millones de celulares y se espera que la demanda de smartphones se incremente de manera considerable en los próximos años. Para satisfacer a este sector existen numerosos productos que van desde las más sencillas aplicaciones hasta complejos servicios de geolocalización.

“Las apps han cambiado la forma en que vivimos”, afirma el empresario. Pero, aunque diariamente millones de personas se benefician por lo que ofrecen estas plataformas (que en su mayoría son gratuitas), por lo general los desarrolladores obtienen pocas o nulas ganancias de sus creaciones. “En Revmob monetizamos las apps por medio de la publicidad, lo que habilita que los programadores ganen dinero”, señala Gui. 

Su funcionamiento es simple. Sólo se necesita visitar el sitio Web y enviar la app; una vez que la hayan aceptado, la compañía brinda un código que se debe insertar en el programa. En ese preciso momento, dependiendo de la cantidad de descargas que tenga, se empieza a ganar dinero. 

Esto, aunado a Adnetwork, la extensa red de anunciantes que ha reunido Revmob, ha permitido que algunos programadores renuncien a sus empleos y se dediquen tiempo completo al desarrollo e, incluso, que constituyan sus propias compañías. Gui afirma que algunas apps producen miles de dólares al día, lo que también está cambiando la forma en que los publicistas y marketers visualizan el gaming y las apps. 

Mercado con potencial

En el estudio Reporte de Tráfico y Mercado que realiza Ericsson se muestra que, para 2017, habrá 3 mil millones de smartphones y que el 85 por ciento de la población mundial tendrá acceso a la cobertura de Internet 3G. Además, en este mismo periodo, sumarán casi 900 millones de suscriptores móviles en Latinoamérica. 

“El mercado móvil es muy poderoso y tiene gran potencial”, afirma Guilherme. “Se pueden hacer muchas cosas y ofrece grandes oportunidades de negocio”. Probablemente el empresario carioca es quien mejor sabe del poder que tiene esta industria. Y es que, hace unos meses, recibió una jugosa oferta por 50 millones de dólares por la adquisición de “Best, Cool & Fun Games”, la cual rechazó puesto que la consideró insuficiente para el valor de su compañía.

Para Guilherme, más allá de la independencia económica y del hecho de ser su propio jefe, lo más gratificante de emprender ha sido tener un impacto entre la gente, “es decir, crear algo que realmente quieran usar”. 

Actualmente, sus empresas y productos están presentes en cerca del 20 por ciento de los dispositivos móviles del mundo, pero su meta es tener un alcance mucho mayor en un corto plazo. “Conforme más impacto tienes en las personas, más exitoso eres”, sostiene el emprendedor. Y lo mejor: es una relación donde todos ganan.      

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