Sep
19
2014

10 cambios de universitario a emprendedor

Dar este paso es más difícil de lo que parece. Te decimos 10 realidades a las que te enfrentarás al ‘pisar’ el mundo real.

Por Adam Toren
05-27-2013

Para muchos, la Universidad es el primer paso hacia la vida adulta; pero la transición de graduado a emprendedor no es fácil. Mantener la frente en alto, la mente abierta y otros clichés que siempre se dicen en los discursos de graduación no te prepararán para una verdad inevitable: No existe un currículum para ser adulto.

Sabiendo esto, te compartimos algunos de los principales cambios a los que te enfrentarás cuando des el paso de estudiar a iniciar tu propio negocio. Para tener éxito en esta etapa, es importante que sepas asimilarlos:

1. La asistencia es obligatoria
En la Universidad, probablemente faltabas a algunas clases o te salías temprano, y aun así conseguías pasar la materia. Esta práctica no funciona en el mundo de las startups.

Llueva, granice o relampaguee, los emprendedores novatos necesitan atender al negocio todos los días y además ser muy puntuales. Esto no sólo te permitirá estar al tanto de todas las actividades en tu empresa, sino también te servirá para convertirte en un ejemplo a seguir para los empleados.

2. El horario no está tallado en piedra
Tu clase de matemáticas de los lunes en la mañana ya no existe. Aunque podrías agradecer que ya no debas levantarte temprano para hacer cálculos, no te emociones. 

Ser emprendedor significa que no estarás atado a un horario definido por alguien más; tu éxito dependerá de ti mismo y muy probablemente tengas que trabajar hasta noche y asistir en sábado.

3. El tiempo libre no es del todo libre
En el mundo de las startups no existe algo como “tiempo libre” o “receso”. Durante la Universidad quizá tomabas descansos entre clases y largas vacaciones, pero el mundo del emprendedurismo es muy diferente. Mientras que muchos de tus amigos trabajan en un horario de 9 a 6, es probable que debas quedarte después de tu ‘horario’ para trabajar en tu plan de negocios o atendiendo emergencias. Y ésa es una de las realidades de ser emprendedor: sacrificas el tiempo libre por tu libertad.

4. El enfoque es la clave
En la Universidad, debes aprender a balancear de cuatro a seis materias diferentes cada semestre. Una vez que eres emprendedor a tiempo completo, también estarás atendiendo a múltiples temas y haciendo distintos roles. Pero en lugar de dividir tu tiempo equitativamente, debes priorizar tareas y enfocarte en tus metas.

5. Tus clases de contabilidad no son suficientes
Aunque la información que obtuviste en tus clases de contabilidad puedan ayudarte a dirigir un negocio, es necesario que aprendas a leer y analizar el Balance General, así como los documentos de ganancias y pérdidas. Por eso, es recomendable que no dejes de prepararte en este asunto: compra libros, haz cursos online o investiga estrategias para maximizar tus ingresos y reducir gastos.

6. Los amigos ya no son sólo compañeros de fiestas
Los días de pasártela en un bar con los amigos podrían haber terminado, pero las relaciones no. Como emprendedor, te enfrentarás a momentos muy difíciles. Revisa los contactos y amistades que hiciste en la Universidad y piensa quiénes te apoyaron en asuntos relacionados al estudio o en tu vida personal. A esas personas debes mantenerlas en el radar para cuando necesites consejos o apoyo.

7. Piensa antes de actuar
Asistir a protestas o expresarte libremente sobre asuntos que te interesan (como la religión y la política) podría haberte funcionado en la Universidad. Una vez que te gradúas, quizá tus creencias sean las mismas, pero debes ser mucho más cauteloso con tus acciones. El mundo de los negocios está lleno de perspectivas distintas y es importante que mantengas posiciones más neutrales cuando hablas con clientes, colegas y empleados.

8. Estás por tu cuenta
Los días en que buscabas ayuda a problemas relacionados con las clases se terminaron. Aunque la Universidad te dio una orientación, no existe un mapa para el éxito una vez que te gradúas. Necesitas pavimentar tu propio camino. Tu decisión de convertirte en emprendedor significa que eres un ‘buscador’, por lo que debes tomar oportunidades donde otros no.

9. A nadie le importan las calificaciones
Sacarte un 10 en Historia quizá te sirvió para sentirte bien en ese momento, pero en el mundo real, lo más parecido que encontrarás a las boletas son tus resultados y la retroalimentación de tu equipo. Dirigir una startup tiene menos que ver con sacarte un 10 en tu Plan de negocios y más con saber ejecutarlo.

10. Está bien cambiar
La Universidad generalmente es percibida como un lugar para descubrir qué es lo que realmente quieres hacer con tu vida, y una vez que la iniciaste, puede ser difícil cambiar el rumbo. En la realidad, muchos graduados terminan haciendo algo completamente distinto a su carrera. Debes tener en mente que el mundo real es un lugar donde la única constante es el cambio. Acéptalo.

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