Oct
31
2014

Apuesta por un home business de impresión

Press á Print ofrece una oportunidad para emprender desde casa, con horarios flexibles y baja inversión.

Por Belén Gómez-Pereira
06-13-2013

Antes de lanzarse a la aventura emprendedora, muchos se preguntan “¿cuál es el negocio ideal para mí?” Eduardo Mussali lo tenía claro: quería una oportunidad que además de permitirle independizarse económicamente y ser su propio jefe, le ofreciera la flexibilidad para trabajar donde quisiera, en el horario que mejor le acomodara.

Después de desempeñarse por varios años en la recuperación de créditos en la banca privada, en 1997 viajó a Idaho, Estados Unidos, donde descubrió el modelo de Press á Print, una franquicia de impresión de artículos corporativos y regalos en pequeña escala. Afortunadamente, la empresa en el momento estaba buscando un representante para México, por lo que Eduardo decidió importar el concepto en el país.

Aunque Mussali no tenía experiencia en la impresión ni en la administración de empresas, Press á Print le ofrecía todo lo que deseaba: el control de su vida personal y la posibilidad de generar ingresos con un home business (negocio en casa), sin tener que pagar regalías ni cuotas adicionales. En abril de 1998 abrió su propia unidad y en junio del mismo año firmó el contrato con su primer ‘dueño operador’, como se conocen a sus franquiciatarios.

A la fecha son cerca de 700 miembros los que conforman la red. El director asegura que existen operadores de todos los perfiles; desde amas de casa que lo usan como hobby, pasando por jóvenes universitarios que aprovechan las ganancias extra para pagar sus estudios, hasta jubilados y empresarios de tiempo completo.

“Los resultados dependen de cuántas horas y esfuerzo le dediquen al negocio”, afirma Eduardo. Esto hace que el retorno de inversión (que va de los USD$11,500 hasta los USD$14,500, dependiendo del tipo de equipo y de insumos) varíe de tres meses hasta tres años, aunque el promedio ronda los 10 meses de recuperación.

Al igual que Eduardo en un comienzo, la mayoría de estos emprendedores carece de experiencia en el mundo de la impresión. Sin embargo, la marca les brinda una intensiva capacitación en la técnica -uso de maquinaría y de tintas para garantizar la adherencia- y en la administración del negocio, especialmente en el ámbito de ventas y estrategias de pricing.

De acuerdo al empresario, otra de las ventajas de este modelo se encuentra en el tamaño del mercado potencial. Y es que a pesar de que en Press á Print es posible imprimir sobre cualquier objeto que requiera personalización -hasta vajillas o controles remotos-, sus principales clientes son las pequeñas y medianas empresas que los buscan para la elaboración de artículos corporativos.

En este sentido, su propuesta de valor está en la producción ‘a la medida’. “Así, si un cliente quiere, por ejemplo, 20 plumas, sólo tiene que pagar 20”, dice Eduardo. Esta oferta les facilita ahorrar, sobre todo porque aun en pedidos mínimos se otorgan precios de mayoreo, lo que es posible gracias a que el ‘dueño operador’ tiene acceso a los inventarios de Press á Print.

Para el director de la marca el mayor beneficio de emprender con este concepto es que “nunca estás solo”. Desde el inicio de operaciones, el nuevo miembro recibe (además del know-how) catálogos para satisfacer a distintos consumidores y un constante coaching que los evalúa para motivarlos a crecer. “Pero lo más importante es que obtienen la retroalimentación de los demás operadores, lo que ayuda a eliminar sus miedos y corregir acciones”, concluye Mussali.

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