Nov
26
2014

7 pecados de los emprendedores novatos

Conoce los principales errores que cometen los nuevos empresarios al lanzarse al mundo de los negocios, ¡y evítalos!

Por Dana Brownlee
03-10-2014

Muchos emprendedores están familiarizados con el ridículo alto porcentaje de los negocios pequeños que fracasan en los primeros dos años. Los dueños de las empresas que sobrevivieron a las posibilidades, te dirán que no lograron el éxito solamente con pasión. Les costó mucho trabajo y en la mayoría de las situaciones, no pasó de un día a otro.

Después de pasar los últimos diez años teniendo mi propio negocio de consultoría para compañías y corporaciones, he sido testigo de todo. Aquí hay siete de los errores más comunes que he visto a los nuevos emprendedores hacer con alarmante consistencia:

1. No hacen a un lado suficientes reservas de dinero para mantenerse a ellos mismos
Creo que una de las razones por la que los negocios pequeños fracasan en los primeros años no es porque su modelo no es viable o que el emprendedor no es lo suficientemente “bueno” para hacer que éste funcione, es el hecho de que crear una rampa financiera a tiempo es una realidad. La mayoría de los emprendedores simplemente se quedan sin dinero para mantener un negocio y/o a ellos mismos antes de que la empresa sea rentable para sostenerse.

Tip: Establece un fondo especial para mantenerte durante la fase de inicio de tu startup. Se consciente de lo que pones en este fondo ya que tal vez querrás tener una cantidad que pueda sostenerte por un año o dos para aliviarte de la presión mientras creces.

2. Hacen suposiciones que son demasiado optimistas durante la planeación
Veo a demasiados emprendedores novatos caer en esta trampa. Tienen una gran idea y convencen a sus amigos y familia de que no es tan difícil lograrlo. Saltan al ruedo sólo para darse cuenta de que hay unos pequeños detalles que no consideraron o algunas áreas donde las suposiciones eran demasiado optimistas y antes de que lo piensan, ese negocio “fácil” cuelga de un hilo.
Sé honesto contigo mismo. ¿Estás subestimando el tiempo requerido para tener a tu primer cliente? ¿Estás sobrevalorando la demanda del producto? ¿Estás asumiendo algún tipo de riesgo al no permitir que algo salga mal?  

Tip: Encuentra de tres a cinco personas completamente objetivas (ni familiares ni amigos) y pídeles específicamente que jueguen al abogado del diablo contigo para ayudarte a identificar las vulnerabilidades y luego toma los pasos necesarios para mitigarlos.

3. No evaluar apropiadamente tu modelo de negocio
No todo el mundo incorpora un modelo de negocio en su planeación. Es muy fácil estar completamente cubierto del concepto de tu empresa, pero es otra cosa escribir con pluma en el papel para ayudar a evaluar objetivamente este formato global y su potencial de ganancias. La simple verdad es que tener una gran idea es sólo el inicio—no necesariamente se traduce a un modelo rentable.

Tip: Utiliza una empresa pequeña, por ejemplo un centro de desarrollo, para evaluar tu modelo de negocios y que los expertos te ofrezcan consejos. Su perspectiva podría identificar una estructura más viable y con un mayor sentido empresarial del que habías establecido.

4. Tratar de hacerlo todo tú mismo para ahorrar dinero
Si tratas de hacerlo TODO, no solamente te encontrarás en el suelo, tu negocio sufrirá debido a que no tienes la experiencia suficiente en cada área. Tu tiempo es dinero. Piensa en dónde deberías invertir tu energía. ¿Deberías estar desarrollando y refinando el proceso de tu contenido, productos y servicios, cultivando relaciones con clientes clave y las partes interesadas o desarrollando credibilidad dentro de tu industria? Nadie puede hacer esto por ti.

Dicho eso, otros pueden desarrollar tu sitio Web, manejar las relaciones públicas, desarrollar las plantillas para los newsletters, hacer viajes a las impresoras y copiadoras y realizar funciones administrativas al azar. Utilízalos.

Tip: La clave es identificar qué externalizar y con qué me puedo quedar. Una buena regla es considerar el outsourcing, tomando en cuenta que no sea parte de la competencia de tu negocio en específico, que tengas poca experiencia en esa área, que te tome mucho tiempo y que haya muchos proveedores que puedan proporcionar este servicio a un costo razonable.  

5. No estar dispuesto a trabajar como un perro en los primeros días
Estoy sorprendida de que frecuentemente me encuentro con personas que hace poco lanzaron su negocio, pero parecen estar en shock ya que no están ganando los miles de dólares al trabajar 25 horas a la semana. Parecen tener esta visión glamorosa de espíritu emprendedor donde deben empezar en la cima y saltarse todo el duro trabajo. La simple verdad es que si quieres tener éxito, muchas startups tienen que darse prisa. Esto quiere decir que tal vez debas tener otro trabajo mientras inicias tu negocio, siendo voluntario o becario para ganar experiencia y ser reconocido. También quiere decir que trabajarás por las noches y fines de semana.

Tip: Antes de saltar al mundo de las startups, evalúa realmente tu estilo de vida actual y date cuenta que entregarás una gran parte si no es que todo tu tiempo libre.

6.Ponerle precios a tus productos o servicios demasiado altos o bajos
En mi negocio usualmente respondo a la pedida de propuestas. Hace varios años, estaba entregando anualmente respuestas de propuestas a una agencia del gobierno.  Después de aproximadamente cuatro años y consistentes rechazos, un colega me dio un tip que mi precio estaba muy bajo para ser considerado con seriedad. Ese año dupliqué mis precios en las mismas clases y me seleccionaron por primera vez. En el otro extremo del espectro, no quieres cobrar 20,000 dólares por día y esperar conseguir el trabajo.

Tip: Haz tu investigación para ver lo que los otros están cobrando, es más inteligente ofrecer la valoración al precio de oferta inicial, probar tu valor y luego ir aumentando los costos. En algunos casos, preguntarles a tus clientes por su presupuesto, no sólo te dará una idea de cuánto cobrar, también puedes minimizar el riego de subvalorar demasiado o sobrevalorar tus productos o servicios. También puedes considerar proveer diferentes opciones de precios para incrementar la probabilidad de que ofreces algo dentro del rango de precios a tus clientes.

7.No tener una estrategia de crecimiento.
Todos conocemos un restaurante que era muy bueno cuando recién abrió pero después de expandirse, la comida o el servicio se fueron cuesta abajo. Entonces desarrollaron una mala reputación y eventualmente cerraron. No seas ese negocio.

Mientras que la mayoría de los pequeños negocios piensan que la meta es ganar la mayor cantidad de clientes que puedan, esto no es necesariamente verdad. A veces, puedes ser muy popular y luego tener un reto completamente diferente que pueda amenazar la viabilidad a largo plazo de la empresa por completo.

Tip: Piensa en cómo quieres crecer y desarrolla una estrategia de crecimiento de alto nivel en un principio (aunque cambie a lo largo del tiempo).

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