Sep
01
2014

Abre tu boliche

Emprende un negocio que nunca pasa de moda. Para fortalecer tu oferta suma un restaurante y una tienda de accesorios.

Por Nora Castaños Rocha
06-08-2010

Aún en épocas en las que la gente cuida más su dinero, sigue gastando en opciones para divertirse. Esto les ayuda a relajarse de las tensiones diarias y promueve la convivencia entre las familias. Tan sólo en México una cuarta parte de la población gasta en promedio el 18% de sus ingresos mensuales en actividades de esparcimiento. Una de las que goza de mayor tradición para liberar del estrés y disfrutar un momento agradable es el boliche, que en Estados Unidos es el juego indoor (a puerta cerrada) más practicado.

Con la aparición de nuevas formas de entretenimiento, como los videojuegos y ahora el Internet, estos lugares se transformaron para convertirse en centros de recreación para todo tipo de público. De esta manera, la experiencia de ir a un boliche ya no sólo se limita a derribar pinos.

Hoy, la mayoría de estos establecimientos tiene efectos de luz y sonido para cuando se hace un tiro, cuenta con luces leds en las canaletas y pantallas en la parte superior, en las que el jugador puede disfrutar un video, un partido de futbol o hasta verse a sí mismo jugando en tiempo real. Otra innovación que se incorporó es la organización de eventos y fiestas temáticas para chicos y grandes. Esto contribuye a generar más ingresos a través de la renta del lugar.

Considera que la gente que va a un boliche paga por un intangible, es decir, su diversión. Así que para lograr que tu cliente regrese, toma en cuenta dos puntos clave: brindar un servicio de excelencia y crear un ambiente agradable, lleno de opciones para que los asistentes vivan una experiencia agradable. Para ello, complementa tu oferta con servicio de bebidas y alimentos, así como con mesas de billar y videojuegos para quienes prefieran una actividad física menos intensa.

En este negocio se maneja un promedio de 12 a 16 pistas y su rentabilidad llega a ser hasta del 50 por ciento. Cada una de ellas cuesta entre US$35,000 y US$40,000 (unos $430,000). Aunque dependerá de si se quieren monitores más grandes, sillones en vez de sillas, una consola o dos, etc. Con esta capacidad instalada, el tiempo estimado de retorno de inversión es de entre cinco y siete años. La ventaja es que el equipo de boliche se vende con todo incluido: maquinaria, pinos, bolas, zapatos y accesorios menores.

Uno de los factores más importantes a considerar es la disponibilidad de espacio. El largo de una pista es de 45 metros, incluyendo la máquina rearmadora de pinos, área de tiro, canaletas, bumpers y el pindeck. Mientras que el ancho (unos 2 metros) dependerá de la cantidad de pistas que se deseen instalar. Lo ideal son 90m2 por cada una.

Encuentra la ubicación ideal

En las principales ciudades del país –como Guadalajara, Monterrey y Distrito Federal– lo mejor es ubicar tu negocio dentro de la zona dorada, debido al flujo de personas que acuden a los centros comerciales. Ahí también se localizan comercios ancla que ayudan a que siempre haya gente de visita y en búsqueda de diversión. Para el caso de las metrópolis medianas en crecimiento –por ejemplo, Puebla, Guanajuato o Querétaro–, el primer cuadro o la periferia son la opción ideal.

Por su parte, las ciudades de 200,000 a 300,000 habitantes representan mercados potenciales. Incluso en localidades más pequeñas, de entre 80,000 y 120,000 personas, un boliche es una inversión rentable porque sólo requiere de 1,000 a 1,500 clientes por semana. El consejo es adaptar la infraestructura y equipo necesario según las necesidades locales.

Al interior de la República Mexicana prácticamente existe un boliche en cada capital, excepto en Oaxaca. Ojo: las ciudades de Veracruz y Metepec (en el Estado de México) se perfilan como ciudades en espera de inversionistas que decidan emprender.

Lanza tus primeros tiros

Debido a que se trata de un negocio intensivo en capital, lo más probable es que requieras de uno o varios socios que aporten recursos, conocimientos empresariales y hasta contactos. Recuerda que el afecto por un amigo, un lazo familiar, la intuición o la recomendación de un conocido no son argumentos válidos para asociarte con alguien. Una sociedad comercial es como un matrimonio, en el que hace falta comprometerse a largo plazo y establecer reglas claras desde el principio.

La recomendación es construir un boliche como todo un centro de entretenimiento familiar. Para ello, se requiere de un inmueble de 1,000 a 1,500m2 para instalar 16 pistas y que contemple espacio para videojuegos, mesas de billar y juegos infantiles. También hay que considerar otras áreas, como cafetería, baños, oficinas y estacionamiento. Así, contarás con otros atractivos para que el cliente se entretenga mientras se desocupa una pista.

Sin contar el terreno, para abrir un centro se necesita una inversión de US$1 millón (equivalente a unos $12 millones). Este monto dependerá del proyecto arquitectónico y equipamiento que se elija. Tan sólo el costo de las 16 pistas representa una tercera parte (US$400,000, es decir, casi $5 millones). El resto se destina para la construcción de la infraestructura y su equipamiento.

Por otro lado, el diseño y desarrollo de la obra lleva unos nueve meses. Por la magnitud del proyecto, tanto la licencia para construir como el resto de los permisos son gestionados por la inmobiliaria o arquitecto que contrates. Los trámites ascienden a unos $50,000 y están incluidos en sus honorarios.

Una de las ventajas de montar un boliche es que nunca pasa de moda por lo que, además, se convierte en una inversión patrimonial. Un negocio de este tipo se mantendrá vigente a lo largo del tiempo, siempre y cuando se incorpore nuevo equipo de manera constante, como pantallas planas y lo último en luz y sonido.

“Es una inversión fuerte al inicio, pero se compensa con el hecho de que las reinversiones son mínimas para los siguientes 10 años”, afirma Luis Javier Iserte, General Manager de Qubica AMF para Latinoamérica y el Caribe, uno de los principales fabricantes de boliches a nivel mundial.

Una opción de menor inversión es un mini boliche, ideal para restaurantes, bares u otros centros de reunión. Funciona con monedas o tarjetas recargables y no requiere zapatos especiales, ni aceitado de pista. Por ejemplo, dos líneas de 14 x 3 metros oscilan entre US$50,000 y US$70,000 (o sea unos $730,000). Operando dos, cuatro o hasta seis pistas, se tiene un retorno menor a un año.

Diversión para todos

Paradise World, un centro de diversiones ubicado en el interior de Galerías Metepec, Estado de México, apostó por crear una oferta integral. Además de sus cuatro pistas de boliche –que son su principal atractivo–, cuenta con mesas de billar y restaurante-bar.

Y aunque asiste gente de todas las edades, el 60% tiene entre 15 y 25 años, quienes principalmente acuden por las mañanas y tardes. Un 20% son adultos jóvenes y son los que más consumen. El resto son los aficionados mayores de 40 años y los niños menores de 15 años. En general, permanecen dos horas y gastan entre $150 y $200, que incluye el juego, los zapatos y snacks.

Si bien la temporada alta es en vacaciones (de verano e invierno), este negocio también registra horas pico: los mejores días son de jueves a domingo. Incluso en fines de semana se duplican las ventas, las cuales sólo bajan antes de Navidad.

Como se compite con los cines, teatros y otros centros de diversión, el administrador del Boliche Tlalpan –ubicado en la Ciudad de México– aconseja adaptar una zona lounge para atraer al público adulto joven. Éste ha dejado de asistir a los boliches, entre otras causas, por la moda de salir a cenar a restaurantes gourmet.

Establece convenios con empresas, oficinas y universidades para ofrecer descuentos para ganar por volumen, más que por precio. Por ejemplo, en los paquetes para rentar por hora –en vez de por pista– pueden jugar hasta ocho personas. Esta estrategia es la que más recomienda Jonathan Cuaxiloa, quien hace un año adquirió SAMBOL Toluca, un boliche con más de 12 años en esa ciudad.

El boliche genera el 70% de los ingresos totales del negocio, mientras que el resto proviene del consumo del restaurante, la renta del lugar para eventos o una tienda de artículos. De acuerdo con Alex Archundia, propietario de Studio Pro Shop (www.studioproshop.com.mx), distribuidora de accesorios de boliche en el Distrito Federal, los principales clientes son los jugadores de liga. Esto debido a que compran sus propias bolas, zapatos y accesorios. Normalmente participan en torneos y sustituyen su bola cada año.

La inversión en una tienda es de unos $300,000 (para un boliche que no tiene taladro para perforar las bolas), y se reduce a $200,000 si sólo se quiere adquirir mercancía. Además de la venta de mercancía, puedes ofrecer servicios como perforado, pulido y lijado de bolas, que ayuda a perfeccionar el tiro.
También está la opción de dar clases los fines de semana. O bien, si te afilias a la Federación Mexicana de Boliche (www.femebo.org) puedes ser sede de torneos, con lo que conquistarás a más clientes y generarás en ellos una lealtad de por vida.

Supuesto

Este ejemplo parte de la construcción de un centro de diversiones de 1,500m2, equipado con pistas de boliche, mesas de billar y videojuegos, así como cafetería, baños, oficinas y estacionamiento. Opera todos los días del año en un horario de 10:00 a.m. a 1:00 a.m. Los ingresos provienen tanto por su actividad, como por la cuota mensual del área de comida rápida o snacks (concesionada a un tercero).

Considerando arrancar el primer año con un promedio de 195 clientes al día (13 personas por hora) y con un consumo individual de $150, el boliche generaría utilidades de más de $1.5 millones. Si se ofrecen paquetes de promoción, se captarían hasta 25 clientes por hora, durante todos los días de temporada alta, con un consumo de $200. Así, las ganancias se triplicarían al quinto año, tiempo en el que se recuperaría la inversión inicial de más de $12 millones.

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