Abr
17
2014

5 formas de fracasar con tu negocio

Emprender no es fácil. Conoce algunos detalles que pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso de un proyecto.

Por SoyEntrepreneur
03-06-2012

Emprender un negocio no es tarea fácil, debido a que el mercado es mucho más competitivo de lo que era anteriormente y todos aspiramos a obtener éxito con nuestra idea ganadora, pero muchas veces nos olvidamos de algunos detalles que pueden marcar la diferencia y llevar al fracaso nuestro proyecto.

Las redes sociales y la tecnología en general, permiten que la comunicación sea inmediata y junto con esto, que se divulguen rápidamente tanto experiencias buenas como malas en cuanto a un negocio, marca o empresa.

Debido a esto, existen muchos factores que influyen a la hora de hacer fracasar un negocio. Te mostramos algunos de ellos para que estés atento y los evites:

No aceptar tarjetas bancarias
El uso de tarjetas de débito y de crédito se ha masificado considerablemente durante los últimos años y para muchos consumidores se ha convertido en una costumbre su utilización. Considerando esto, los clientes, en el momento de adquirir algún servicio o producto, optan por éste método de pago, porque hace más fácil la compra.

No permitir el uso de tarjetas bancarias desencadenará la pérdida de clientes y junto a ello, las ganancias se verán reducidas, ya que no generarás ingreso recurrente en el negocio. Recuerda que el cliente es fundamental para que un negocio tenga éxito y si condicionas los métodos de pago sólo lograrás que prefieran a la competencia; ofréceles diferentes opciones y asegúrate de adecuarte a su estilo de vida.

Fíjate en tus socios
El 95% de los empresarios que decide emprender un negocio busca capital para poder sustentar su idea. Este capital, por lo general, se consigue mediante asociación, es decir, involucrando a otra persona en el proyecto o a través de préstamos con las tres “F” (por sus iniciales en inglés), es decir: familia, amigos y tontos.

La mayoría de las veces puede resultar más fácil emprender tu negocio en solitario, ya que nadie asegura que con el paso del tiempo tú y tu socio, tengan las mismas convicciones, debido a que cambian las prioridades y comienzan a surgir los roces. Si no te es posible hacerlo así o compartes con alguien tu idea o proyecto, asegúrate que esa persona sea de tu plena confianza, responsable y comprometido. Además, desde un inicio estipulen los términos de los contratos a firmar, de los derechos de uso de marca, las obligaciones y los salarios que recibirá cada uno de los fundadores, esto evitará muchos problemas en el futuro.

No considerar la publicidad
No todos los productos se venden por sí solos y si piensas eso estás cometiendo un grave error, más aún si estás consciente de la competencia que existe en el mercado. Debido a esto, es prácticamente una obligación diferenciar el producto de los demás y puedes hacerlo mediante la publicidad y el marketing, debido a que el público elige lo que más le llame la atención y la mercadotecnia es una herramienta que influye mucho en las decisiones que se toman a la hora de adquirir un producto o servicio.

No incluir publicidad para potenciar lo que nuestro negocio ofrece terminará por destruir tu proyecto, ya que no tendrás visibilidad como marca. En tu presupuesto inicial siempre considera lo que debes destinar a tus acciones de promoción y crea estrategias fijas y medibles para conseguir los resultados que deseas.

No resistir tiempos difíciles
Siempre el primer año de vida de tu negocio será el más duro en términos económicos, ya que es un tiempo invertido principalmente en dar a conocer y expandir la marca, captando clientes y generando nuevos recursos. Es importante que tengas ahorros que puedan solventar los gastos, incluso aquellos inesperados, que se producen durante este tiempo.

Al llevar a cabo una idea de negocio ten en cuenta este punto y no te desanimes si no ves resultados inmediatos. Trabaja arduo para que logres tus objetivos lo más pronto posible. Sin embargo, procura nunca arriesgar todo tu patrimonio ni verte involucrado en créditos y préstamos imposibles de pagar. Antes de emprender haz cuentas, visualiza el peor escenario posible y asegúrate de que podrás enfrentarlo y salir adelante; seguramente obtendrás mejores resultados y no comprometerás tu economía.  

Ignorar a la competencia
Uno de los errores que se cometen a menudo es subestimar o ignorar a la competencia, tanto la directa como la indirecta e incluso la sustituta, creyendo que los productos que ofrecemos son los mejores y son únicos dentro del mercado.

Mantén siempre en la mira a la competencia, ya que de esta manera podrás comparar lo métodos de funcionamiento y mejorar los fallos que presente tu empresa o negocio. Recuerda que la superación es la clave para conseguir el éxito. Evita cualquier tipo de copia o de imitación, ya que el público lo nota y apostará siempre por aquel que le ofrece un valor diferente y único.  

Personal no apto
La atención al cliente es el factor principal para que un negocio o empresa surja y sea reconocida. Los consumidores están conscientes de su importancia y del rol que cumplen, y tienen el poder a la hora de elegir entre uno u otro servicio.

Fidelizar a los clientes es fundamental, ya que así mantienes su atención y preferencia. Para esto, contrata personal capacitado para desarrollar ciertas labores, debido a que la atención que ellos brinden se verá reflejada en la cantidad de clientes que tenga tu negocio; mantenlos siempre contentos y motivados, esto lo puedes lograr por medio de reconocimientos, bonos o estrategias de identidad corporativa.

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