Oct
23
2014

¿Buscas dinero para tu empresa?

El capital semilla y los inversionistas ángeles son dos figuras que pueden financiar tu proyecto. ¡Conócelos!

Por Elsa Vargas
05-06-2008

 

En los años 30, Broadway vivía el furor de las grandes representaciones teatrales. Pero al mismo tiempo, sin saberlo en ese entonces, la industria del espectáculo abría las puertas a una figura fundamental para los actuales emprendedores. En las butacas de esos teatros estaban los primeros "ángeles inversionistas" de la historia: personas que salvaron más de una producción que se quedaba sin fondos, justo previo al estreno.

Casi 80 años después, la participación de inversionistas ángeles es cada vez más frecuente, en todo tipo de negocios.

Como caídos del cielo

Los ángeles son empresarios e inversionistas que deciden aportar capital a un negocio por cuenta propia. Se diferencian del apoyo que puede proporcionar un familiar o amigo ya que, por lo regular, además de dinero entregan otros activos a la empresa, como experiencia en el sector, contactos con otros inversores potenciales y asesoría especializada. Esta figura es sinónimo de apoyo y mentoring, dice Javier Fernández Arrechea, director de Negocios Binacionales y Emprendedores de Nacional Financiera.

En el país, esta institución lanzó en 2004 el Programa de Apoyo a Emprendedores, que a la fecha registra más de 2,700 ángeles distribuidos en territorio nacional, así como en California, Illinois y Texas, en Estados Unidos. Han revisado 5,239 ideas o proyectos y brindado 786 asistencias técnicas, lo que se traduce en 328 empresas creadas. De ellas, 30 han recibido participación directa de inversionistas ángeles. Anualmente hay unos 400 proyectos inscritos en el portal de Nafin.

Los ángeles buscan Pymes que van iniciando o desean mejorar algún aspecto del negocio para acelerar su crecimiento. "No es un crédito que se registra en los pasivos de la empresa y que considera un acreedor", precisa Fernández Arrechea. "Un inversionista ángel compra, temporalmente, un porcentaje del negocio, tomando una participación accionaria". El capitalista, en este caso, recupera su dinero cuando la compañía es vendida, sale a la bolsa o a través de repartición de utilidades.

¿Dónde y cómo?

En el caso de Nafin, debes enviar tu proyecto de negocio para su estudio y preselección. El proyecto -que se clasifica según sector, localidad y tamaño- se sube a un portal al que acceden los ángeles que integran la red de inversionistas (alrededor del 90% de ellos son propietarios de empresas).

Si al inversor le llama la atención tu plan (en la página sólo aparece un extracto), llena un formato de confidencialidad y se lleva a cabo la reunión con el emprendedor. Los proyectos que no se colocan en la plataforma ¡siguen adelante! El emprendedor recibe asesoría para afinar su propuesta.

En caso de que se elija el proyecto, por cada peso que ponga el inversionista, Nafin pone otro. Y el inversionista se queda entre tres y cinco años en el negocio, periodo en que éste debe consolidarse y recibir buenas ganancias.

Fruto de la inversión

Otra alternativa para echar andar tu empresa es el capital semilla, que se destina a financiar un negocio en sus primeras fases o consolidar cierta actividad empresarial. ¿En qué se diferencia del dinero aportado por un ángel? Básicamente, en el foco. "Es usual que estos recursos se destinen a proyectos con productos o servicios no disponibles aún en el mercado o que utilicen o promuevan tecnología innovadora", explica Francisco Martínez, coordinador de la Incubadora de Emprendedores de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM. "En este caso, podría ser el antecedente del capital de riesgo (que es un préstamo) y se necesita cuando el proyecto ya está operando".

Por esta razón, instituciones como Nafin otorgan este apoyo a través de fondos especializados, como el que maneja en conjunto al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). En este caso, se trata de un fideicomiso operado por Nafin, a través del cual la institución busca un desdoblamiento de recursos; es decir, por cada peso que coloque hay cinco ó seis pesos de capital privado.

"En una empresa se pueden financiar hasta $7 millones, con un tope del 20% de la inversión requerida", apunta Fernández Arrechea. "En general, estamos ávidos de empresas de ciencia y tecnología, en áreas como electrónica, manufactura, software, comunicaciones y energía".

Tal como sucede con un inversionista ángel, al realizar una aportación de recursos por medio del capital semilla, Nafin se queda como máximo con un 20% o 25% de las acciones de la nueva empresa. El objetivo es participar como socios minoritarios, dejando al emprendedor al mando del proyecto.

Por su parte, Innovateur, figura que opera como intermediario entre la Secretaría de Economía y los empresarios, también ofrece capital semilla. En el caso de negocios tradicionales, el monto máximo es de $80,000, mientras que en los proyectos de tecnología intermedia esta cifra es de hasta $300,000 y para los de alta tecnología la ayuda es de $1 millón. Adicionalmente, se solicita un 3% por apertura de crédito, más un 6% de interés anual fijo.

El capital que entrega esta organización puede financiar el desarrollo de prototipos, un estudio de mercado, del plan de negocios, la adquisición de maquinaria, el lanzamiento del producto al mercado, el capital de trabajo y el registro de patentes. "Para obtenerlo, el emprendedor no debe tener antecedentes negativos en el buró de crédito y su proyecto debe estar en una incubadora, pues ésta es la encargada de hacer la propuesta para recibir los recursos", precisa Innovateur.

Una incubadora de negocios ayuda a los emprendedores a lanzarse al mercado con mayores posibilidades de éxito. ¿La razón? se trata de organismos que te ofrecen apoyos para preparar un plan de negocios y para determinar si tu idea será rentable. Su objetivo es acompañarte en todo el proceso de creación de la empresa.

Contempla que en las incubadoras encontrarás expertos que te proporcionarán consultoría en áreas como mercadotecnia, contabilidad y diseño gráfico e industrial. En algunas de ellas, incluso, ofrecen espacios físicos para que emprendas tu negocio. Debes tomar en cuenta que lo que te ofrece una incubadora no es financiamiento, sino la oportunidad de convertirte en un sujeto de crédito.

Sea a través de capital semilla -donde los fondos son federales y se trabaja a través de incubadoras-, o con ángeles -donde éstos asumen el papel de mentores-, estas son dos opciones a las que puedes recurrir para inyectar recursos a tu negocio.

"El problema, en muchos casos, es que al emprendedor le hace falta aterrizar un buen proyecto: hace un plan sin saber cómo levantar dinero y no es capaz de realizar una presentación de 18 minutos en la que explique por qué su proyecto es atractivo y cómo el inversionista recuperará su dinero en la estrategia de salida", puntualiza Javier Fernández. "Pero eso es algo en lo que nosotros ayudamos, porque es posible aprender a buscar recursos".

¡Toma nota!

Para Javier Fernández Arrechea, director de Negocios Binacionales y Emprendedores de Nacional Financiera, un proyecto que busca capital necesita cumplir al menos cuatro características

1. Valor. El negocio debe tener un plus para el cliente y los accionistas. Hay que conocer el mercado, saber qué ofrece la competencia y con base en eso marcar la diferencia. Si el producto es distinto y con mejor costo, resulta muy atractivo para invertir.

2. Escalable. Significa que el proyecto puede realizarse a nivel nacional e incluso inter-nacional. Son las ideas conocidas como ?born global? (hechas para ser globales).

3. Adherencia. El producto o servicio debe despertar en el cliente un sentimiento especial y decir: ?Qué difícil me resulta dejar de utilizar esto, por eso ya no compro otra marca?.

4. Innovación. Sin duda, es la característica más importante. Tu propuesta debe tener un valor agregado como modelo de negocios ganador.

Si buscas capital semilla

* El proyecto debe reflejar una adecuada capacidad de pago.

* Tu plan de negocios necesita ser claro y congruente, por lo que una extensa investigación previa es vital.

* Debes ser muy específico en cuanto a la forma en que emplearás los recursos que solicitas.

* La idea de negocio tiene que reflejar que se trata de una propuesta factible y con poten-cial de crecimiento.

 

 

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