Jul
31
2014

Cómo hacer del cine un buen negocio

Para los hermanos Rovzar, socios fundadores de la casa productora Lemon Group, la respuesta está en contar con proyectos sólidos y diversificar el riesgo. !Conoce su historia!

Por Verónica Ortiz Reyes
11-24-2009

Aficionados al cine desde siempre; veían una película tras otra hasta que el día terminaba. Pero Fernando y Billy fueron más allá: hicieron de su pasión un negocio rentable y una forma de vida, por lo que estudiaron cine en Estados Unidos -siempre con la idea de regresar a México para realizar el sueño de convertirse en productores-.

 

Hace poco más de seis años, los hermanos Rovzar traían en mente la idea de formalizar sus estudios cinematográficos para comenzar a hacer sus primeras producciones. Para ello, leyeron guiones, entrevistaron a directores, fotógrafos, actores y visitaron posibles inversionistas, todo esto para armar un equipo de trabajo, en donde todos aportaron sus conocimientos. Finalmente, en julio de 2004 lanzaron su primera película Matando Cabos y a la que le siguieron otros títulos como Kilómetro 31 y Sultanes del Sur.

"Lo que habla de nosotros son las películas. De ahí que realizamos el primer filme sin productora porque era nuestra manera de empezar. ¿Para qué hacer una productora si no tenemos películas? Es como abrir una fábrica de zapatos sin saber qué tipo de calzado vamos a producir", asegura Fernando. Así, con Matando Cabos dieron a conocer Lemon Films, su productora de cine.

Los emprendedores tenían en claro que los mexicanos no veían producciones nacionales, ya que éstas no gozaban de buena fama. Entonces, si contaban con las mismas cámaras, material fílmico y luces, ¿por qué se veían de mala calidad? "Un fotógrafo me dijo que en Estados Unidos se ilumina cada toma y que, por falta de tiempo y presupuesto, no se hace lo mismo en México", dice Fernando. Por lo tanto, el gran tema a resolver era el dinero.

Cine bien hecho y rentable
En menos de un golpe de claqueta, los hermanos Rovzar ya formaban parte de la industria del cine sin tener tantos conocidos en el medio ni una gran trayectoria que los respaldara. ¿Cómo llegaron a este punto si generalmente se dice que el cine no es rentable y que para hacerlo hay que hipotecar casas y vender los autos de toda la familia?

Primero, sentaron las bases del negocio y definieron roles. Fernando se encargaría de los presupuestos y del plan de negocios; ir al set a filmar y a estar al pendiente del director. Billy, por su parte, trabajaría en construir y fortalecer la marca, con el objetivo de que Lemon Films estuviera presente en las alfombras rojas y en los festivales, así como hacer "ruido" para dar a conocer la nueva casa productora.

Otro de los aciertos de los hermanos Rovzar fue formar un grupo de trabajo eficiente, compuesto por siete personas: un director de desarrollo (que lee los guiones y trabaja en ellos para proponerlos como las siguientes producciones), un encargado de la relaciones con distribuidores, un par de coordinadores de proyectos para todo Lemon Group -que concentra a Films, TV y Multimedia- y una asistente.

Ya estaban sentadas las reglas e integrado el personal, ahora faltaba el dinero. Para ello, Fernando y Billy, junto con el equipo de producción, se dieron a la tarea de buscar a los primeros inversionistas. Esta labor se puede definir como "pura pasión compartida", pues con sólo contarles la historia logran convencerlos. Aunque también les advierten que el cine mexicano no es un negocio multimillonario, pero sí rentable.

La clave para invertir en una película está en el número de espectadores necesarios para recuperar el capital aportado, todo esto sustentado por un plan de negocios. El hecho de contar con el apoyo del Fondo de Inversión y Estímulo al Cine (Fidecine) para realizar su ópera prima, Matando Cabos -que obtuvo $63 millones en taquilla-, ayudó a los hermanos a sumar inversionistas.

A partir de entonces, recaudan más recursos mediante avances de distribución (cortos de los próximos estrenos que dan a las exhibidoras) y ventas internacionales.

En el caso de Kilómetro 31, hicieron un esquema de coproducción y bajaron el riesgo de $105 millones a $75 millones. Luego, le añadieron el ingrediente de venderla, además de México, en territorio estadounidense y echaron mano del incentivo fiscal 226, que es un estímulo que otorga un crédito equivalente al monto que aporten los contribuyentes del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a proyectos de inversión en la producción cinematográfica nacional.

"En cambio, Amor, dolor y viceversa es una coproducción española que no tiene ni un peso de riesgo y cuenta con el incentivo 226, mientras que se distribuirá en Estados Unidos y tendrá un avance de distribución mexicana", comenta Fernando. "Si bien ya estamos en utilidad, fue difícil estructurar la producción así para garantizar rendimientos a los inversionistas", agrega.

Nuevas líneas de negocios
La diversificación de Lemon Films, que originó Lemon Group, se dio por casualidad. Cuando terminaron Matando Cabos, les llegaron propuestas para producir videoclips, pues a varias personas les gustó el que hicieron para el grupo Fobia, que apareció al final de la película y el cual no contó con gran presupuesto.

En un abrir y cerrar de ojos, comenzaron a fluir contratos para realizar videos, así que los emprendedores decidieron abrir una productora de comerciales llamada Lemon Media. Y lo mejor es que "maneja un modelo de negocios más rentable que el cine, entra más cash y nos da de comer a todos", afirma Fernando.

Una situación similar se presentó con Lemon TV, empresa que también forma parte del corporativo y que surgió de la idea de un socio y amigo, Tony Dalton, con quien previamente hicieron la serie de televisión Los Simuladores. Por su parte, los Rovzar ya conocían este mundo debido a su incursión en la serie 13 Miedos. En comparación con el cine, los contenidos para TV necesitan menos dinero y pro-ducción; asimismo, la operación es más sencilla y la audiencia es mayor, de ahí que las ganancias son más atractivas.

"Al igual que en el cine, para la televisión existe una carencia de contenido original, por lo que planteamos nuestra misma filosofía de tener buenos contenidos y con una excelente producción, para dar un producto de alta calidad", asegura el emprendedor. Bajo esta idea, Lemon TV lanzará un par de series de televisión en los próximos años.

Hoy, a casi seis años de su creación, Lemon Group se renueva. De ser una productora de varios formatos, ahora se autodenomina como una "detonadora de contenido". Por ello, está en proceso de modificación de su página Web (www.lemonfilms.com) y su razón de ser. A partir de ahora albergará contenido de todos aquellos que quieran compartir sus cortos, películas o videos en una comunidad, la Comunidad Lemon.

LA REVOLUCIÓN DE LOS ROVZAR
¿Cómo hacer más rentable el esquema de negocio para que los inversionistas se animen a participar y los Rovzar puedan filmar seis películas en 2010? La respuesta se divide en dos planes estratégicos.

1 Diversificación. Así como existen los portafolios de inversiones, Fernando y Billy crearán un portafolio de películas. Se trata de tres cintas de distintos géneros, pero todas comerciales. La idea es que los inversionistas destinen un monto grande para las tres, con el objetivo de que si una no tiene el mismo éxito que las otras dos, la inversión esté garantizada porque la apuesta es a todas.

Y de paso, Lemon Films registrará un ahorro sustancial, contratando al mismo equipo de producción por 10 u 11 meses en lugar de tres o cuatro. "Con esta estrategia bajaremos hasta un 30% el costo a las películas", afirma Fernando Rovzar.

2 Simplificación. En conjunto con un grupo de socios argentinos de Costa Films grabarán tres guiones pequeños a los que destinarán una baja inversión, ya que todo se desarrollará en la misma locación con un equipo de producción pequeño, eficiente y más rentable que su símil mexicano.

"Se trata de una opción que implica costos menores y que no pone en juego la calidad y rentabilidad de la película. Para 2011 realizaremos tres producciones bajo el esquema argentino en México, de tal suerte que si hoy hacemos una película con $30 millones, con sólo invertir $15 millones nos aseguraremos de que se vea de $30 millones", concluye el emprendedor.

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LOS SECRETOS DE LEMON

SIEMPRE TRABAJA PARA LA PELÍCULA
El consejo aquí es que trabajas para fortalecer tu marca, para ello, invierte en ella y cuídala para que, al final, el resultado sea redituable.

NO CULPES A LA EXHIBIDORA DEL FRACASO
Los éxitos o sinsabores de tu negocio dependerán de tus acciones, por eso, no dependas de alguien más. Mejor, desarrolla nuevos esquemas que te permitan sumar a otros profesionales para que aporten su talento.

MANTÉN TU OJO EN LA CÁMARA
Encuentra tu identidad y trabaja en ella. Recuerda: no inviertas recursos (tiempo, dinero y esfuerzo) en cosas que desvíen tu atención del core de tu negocio.

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