Oct
25
2014

Cómo saldar tus deudas

Estos nueve consejos son la base para llevar una correcta administración de tu negocio y descubrir nuevas áreas de oportunidad para crecer.

Por Marisol García Fuentes
09-08-2011

Llevar un buen manejo de las finanzas es indispensable para todo aquel que busca su bienestar personal. Pero los dueños de negocio, además, tienen la responsabilidad de asegurarse de que su empresa goce de una buena situación financiera. Ahora bien, ¿qué hacer cuando se tienen deudas?

Para un empresario que se enfrenta a esta situación seguramente le será difícil tanto visualizar nuevos mercados por explorar como identificar proyectos con potencial de crecimiento. Si es tu caso, no te desesperes; comienza por reconocer que tienes un problema y que es momento de encontrar una solución definitiva.

Patricia Ortega, experta en finanzas personales de Finanzas Prácticas, una iniciativa de Visa, da las siguientes recomendaciones para saldar tus deudas y dirigir nuevamente tu negocio hacia el crecimiento.

1. Reconocer que existe un problema. Siéntate con tu contador y juntos analicen la información financiera de tu negocio. Este es el primer paso para corregir el desorden y saber a cuánto ascienden tus deudas. Señales claras de alerta son, por ejemplo, cuando te llegan las cuentas del mes corriente antes de que hayas pagado el mes anterior. También cuando encuentras avisos de pagos retrasados, por lo que te verás obligado a realizar pagos moratorios y a cubrir intereses.

Cuando se llega a este punto, “algunos dueños de pequeños negocios evitan abrir la correspondencia o incluso, contestar el teléfono. Esta situación es grave, pues las deudas seguirán avanzando”, advierte la especialista. Para identificar cualquier foco rojo, hay que llevar un registro puntual de los ingresos y egresos; “son señales que aunque duelan, se deben leer”, agrega.

2. Separar los gastos. Un gran problema que enfrentan las pequeñas y medianas empresas (Pymes) es que los dueños utilizan los recursos personales para la compañía y viceversa. Si es tu caso, evita financiar la operación del negocio con tus tarjetas de crédito personales y, por supuesto, no uses el dinero de la empresa para cubrir gastos familiares.

Considera que hay algunas tarjetas personales que tienen un costo mayor al de opciones de financiamiento especiales para negocios. Este año varios bancos mexicanos lanzaron tarjetas empresariales que ofrecen una tasa promedio del 20%; menor en comparación a las que llegan a cobrar las de tipo personal.

3. Tener todo por escrito. Muchas veces no se sabe cuáles son las deudas que se tienen. Por lo tanto, la recomendación es sacar una foto del problema para tener presente a quiénes se les debe. Para tener un registro puntual, apóyate en un software de hoja de cálculo. Anota el nombre del acreedor, monto, tasa de interés, plazo y costos extra.

Así tendrás un panorama más claro para definir tu estrategia de pago. Comienza por liquidar las deudas que representen un mayor costo.

4. Comunicar correctamente. Reúne a tu equipo más cercano (directivos y administradores) y comenten la situación financiera del negocio. En conjunto hagan un análisis y creen soluciones para superar los problemas que hay que enfrentar. Por ejemplo, pueden eliminar algunos gastos prescindibles para destinar estos recursos al pago de deudas.

5. Buscar alternativas. Una buena idea es investigar cuáles son las instituciones financieras que pueden darte un préstamo para liquidar tus deudas y luego pagarles a ellas en mejores condiciones. Actualmente existen diferentes apoyos gubernamentales y bancos que ofrecen esta solución. Las líneas van desde $5,000 hasta $2 millones.

6. Recortar gastos. La mejor manera de ahorrar dinero es gastarlo de manera inteligente. Considera que hay aspectos que no podrás evitar como la compra de materia prima, insumos, inventario y nómina, Asimismo, debes cubrir los servicios más recurrentes, como renta, luz, agua, telecomunicaciones e impuestos.

Sin embargo, haz una revisión puntual y descubre cuáles son los gastos que puedes recortar a través de la implementación de nuevas prácticas. Por ejemplo, recicla el papel que usas para imprimir, compra focos ahorradores de luz y mantén las instalaciones sanitarias en las mejores condiciones (para evitar fugas y el desperdicio de agua). Comparte estas políticas de ahorro con tus colaboradores para que todos se unan a este objetivo.

7. No comprar sin antes planear. No agregues cargas extra a tu presupuesto adquiriendo más cosas. Así que no aceptes ofertas de materias primas si no las necesitas y, sobre todo, si no las puedes pagar. Aquí el consejo principal es no tomar decisiones impulsivas, sino más bien analizar. Si la compra no entra en tus planes, simplemente no la hagas.

8. Aumentar los ingresos. Piensa en formas creativas para aumentar tus ventas. Crea estrategias de acción para promover nuevos productos y ofrecer promociones a tus clientes. Otro consejo es negociar precios más competitivos con tus proveedores y lograr mejores condiciones para ambos.

9. Renegociar la deuda. Si estás demasiado confundido y no sabes cómo hacer frente a tus adeudos, acércate a tus acreedores para solicitar una negociación del plan de pagos. Anticípate y busca la asesoría de un experto financiero para elaborar una propuesta que convenga a ambas partes. Después de todo, debes motivar de alguna manera al acreedor para que te dé las facilidades de pago que necesitas.

Recuerda que el ser ordenado y cuidar tu historial crediticio te abrirá las puertas hacia nuevos financiamientos. Pagar a tiempo y de preferencia un monto mayor al mínimo exigido te evitará problemas, pagos moratorios y te ayudará a disminuir tus adeudos en el menor tiempo posible.

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