Oct
30
2014

Dreamsky: Revolucionando el cine

Este estudio de animación 3D busca con su primer proyecto, una serie y un largometraje sobre los Juegos Panamericanos, cambiar el cine en México.

Por Belén Gómez-Pereira
04-11-2011

Hace cinco años, Dreamsky Animation Studios era únicamente el sueño de tres personas. Adalberto Flores, junto con su padre Rodolfo y su hermano Alex, tenían en mente crear una innovadora empresa de animación en segunda y tercera dimensión 100% mexicana.

Sin embargo, para los tapatíos emprender en el mundo del cine 3D no era una tarea fácil.  “Es un nueva industria,  en la que integrar el arte con un modelo de negocio es lo más complicado” explica Adalberto, director general.

Después de superar numerosos obstáculos, en agosto del 2010, el ideal de la familia Flores se convirtió en una realidad. Hoy, Dreamsky es una compañía que cuenta con más de 80 empleados y está lista para presentar sus primeras producciones.

El año pasado, el estudio empezó a trabajar en un ambicioso proyecto: una serie y un largometraje animados de los de Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011. Aprovechando este importante evento deportivo, la productora pretende atraer al mercado infantil con “La Venganza de los Autómatas” y “Escuadrón 2011: El origen del fuego” (el cual ya puedes ver en su canal de Youtube) .

Pero para los cineastas, la etapa de producción ha resultado sumamente compleja. Desde el principio sabían que durante ésta, que generalmente ocupa alrededor de un año, no percibirían ganancias, por lo que tendrían que recurrir a financiamiento externo. En el momento de buscarlo, los emprendedores se enfrentaron a una dura realidad: en México era demasiado complicado acceder al capital privado para invertir en el cine. “Es difícil cuando vendes un producto no tangible”, explica Francisco Iriarte, director del área de inversiones, motivo por el cual la mayoría de sus inversionistas son jóvenes.

Al encontrar numerosas puertas cerradas, para conseguir recursos, los empresarios apostaron por novedosas fuentes de financiación, como las sociedades anónimas promotoras de inversión (SAPIs), de la Bolsa de Valores. “La Bolsa ya no es más para los millonarios; hay mecanismos donde con un poquito de esfuerzo, un poquito de inteligencia y mucho trabajo puedes financiar proyectos interesantes”, aclara el director general de Dreamsky. Y es que por medio de las SAPIs se puede, a través de ciertos fondos, crear un fideicomiso para obtener recursos que no son tan complicados como las transacciones tradicionales.    

Además, poco a poco han logrado recibir fondos federales y el apoyo del gobierno del estado de Jalisco, así como la inyección de capital de inversionistas privados que han confiado en su original esquema de negocios.  “Tienes que creer en una idea y por sí sola llegarán los recursos”, puntualiza Iriarte.

Actualmente, el equipo de Dreamsky se encuentra en la fase de preproducción de una nueva película en 3D, la cual cuenta con el 70% del financiamiento total, lográndolo a través de inversores particulares y del Estímulo Fiscal Eficine-226. Con la creación de este proyecto y el lanzamiento de sus originales producciones, el estudio espera finalizar el año con 150 empleados.

Un atractivo modelo de negocio

La meta de Dreamsky Animation Studios es clara: llegar al mercado internacional con buenos productos hechos en México. Para lograrlo, Adalberto Flores, junto con Francisco Iriarte, han diseñado una ingeniosa estrategia para expandir su negocio. 

Tomando en cuenta que los filmes animados resultan muy rentables a nivel mundial, su apuesta se basa en crear cintas de calidad similar –especialmente a las estadounidenses- a un costo mucho más bajo.  Esta ecuación es posible ahorrando principalmente en equipo y personal, lo que les permitirá generar 10, e incluso 15, veces mayor retorno de inversión (ROI) que cualquier otro estudio de animación. 

Además de esta interesante propuesta de inversión, la compañía ha buscado beneficiarse de la ubicación geográfica de nuestro país para atender importantes mercados que actualmente no son explotados por los mexicanos. Por eso, establecieron una segunda fase de producción en Tijuana, vecina del estado estadounidense de California, donde la actividad relacionada al cine es la segunda economía más fuerte.

En esta ciudad, no sólo han encontrado una oportunidad de negocio, sino que también valioso capital humano. A pesar de que en México hacer tercera dimensión es relativamente nuevo y poca gente conoce las técnicas, Dreamsky ha hecho alianzas con universidades para atraer jóvenes talentos y capacitarlos en esta tecnología. Este método ha convertido a la empresa no sólo en una productora cinematográfica, sino que también en una importante escuela de animación 3D, una de las pocas existentes en el país.

Sin temor al éxito

Aunque, sin duda,  el desarrollo empresarial de Dreamsky Animation Studios ha sido notable, la fórmula ganadora de esta marca realmente  radica en la perseverancia y en vencer el temor al éxito y al traspaso de fronteras. “Es un contenido que no conoce barreras, no conoce generaciones, ni cultura; lo produces bien y los exportas al mundo”, menciona Adalberto. Bajo esta premisa, se han acercado a firmas internacionales de países como India y Japón, con las cuales han hablado de posibles negociaciones futuras.

No obstante, los jóvenes empresarios reconocen que aún no han conseguido el verdadero éxito, sino que éste debe ser una meta que se persigue día con día. “El éxito será que nos mantengamos, que beneficiemos a la gente; que cuando vayas a un lugar de Europa veas un contenido hecho en México”, afirma el fundador de la empresa.

Con esta filosofía, los emprendedores desean transformar su idea en algo grande: un giro de 360 grados a la industria cinematográfica que permita hacer de la animación 3D un rentable y prolífico negocio en México.

Para saber más, en CinePREMIERE encontrarás parte de la entrevista a Adolfo Flores y Francisco Iriarte.

Comentarios