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20
2014

Emprende en el mundo de la belleza

Abre un salón de tratamientos faciales y corporales con el que obtendrás jugosas ganancias.

Por Nora Castaños Rocha
05-11-2009

Hoy son cada vez más las personas preocupadas por su bienestar y belleza. Tanto, que en México participan en la industria más de 80,000 empresas que en conjunto suman ventas mensuales por $1,200 millones. Pero no sólo eso. Rocío Muriedas, Directora de la Cámara Mexicana de la Industria del Embellecimiento Físico (Camief), asegura que la utilidad que generan estos negocios es del 50%, descontando gastos directos e indirectos.

Y aunque los spas son el segmento con mayor crecimiento en la industria (12% anual) existen otras oportunidades, como los salones de tratamientos faciales y corporales, que atienden tanto a los clientes que buscan relajarse y tener una piel bella e hidratada, como a aquellos para los que la vanidad ya no es un lujo, sino una necesidad -al padecer de acné, manchas faciales, cicatrices, celulitis o estrías.

Michelle Lizama es propietaria de BeautyMex (www.beautymex.com), una clínica especializada en infusiones de oxígeno ubicada en el Distrito Federal. Su negocio cuenta con una oferta que va más allá de los típicos tratamientos de belleza. Ella brinda a sus clientes toda una experiencia que incluye aromaterapia, musicoterapia y cromoterapia (utilización de colores como elemento curativo, antidepresivo, estimulante y regenerativo).

Lizama explica que en su salón satisfacen diversas exigencias que van desde las más simples limpiezas faciales, hasta tratamientos especializados para eliminar el acné y las manchas, corregir líneas de expresión, liftings, peelings, exfoliaciones, tratamientos anti celulitis y estrías, así como masajes para combatir la flacidez y reducir la grasa localizada.

Por su parte, Marcela Vértiz, propietaria de VCI, un negocio especializado en tratamientos de belleza, agrega que cualquier emprendedor interesado en el giro debe centrar su oferta en tratamientos semi clínicos para afecciones de la piel que no sean patológicas. Y la razón es que "estos casos los trata un médico especialista y esto es lo que hace la diferencia frente a una clínica de medicina estética".

También puedes complementar tu oferta. Por ejemplo, Benjamín Monroy, de Médica Diamante (www.medicadiamante.com), utiliza una nutrióloga que completa sus servicios de faciales y corporales a través de ozonoforesis -para oxigenar, hidratar y exfoliar la piel.

Conoce a tus clientes

Michelle Lizama y Federico Martínez de Alba, de BeautyMex, son contundentes al decir que las personas de más de 30 años son quienes más se cuidan. Sin embargo, un porcentaje importante de su público lo componen adolescentes con problemas de acné y cicatrices. En el caso de Marcela Vértiz, de VCI, los clientes son en su mayoría mujeres de 40 a 50 años. Ellas, por estar en la pre menopausia, presentan cambios hormonales que provocan la aparición de impurezas.

Toma en cuenta que el rango socioeconómico de los consumidores de las clínicas de belleza se ubica en el nivel medio alto a alto. En cuanto a la frecuencia con la que los clientes acuden al negocio, los empresarios señalan que depende del problema a tratar y del objetivo a alcanzar.

Por ejemplo, una persona que se somete a un bloque de sesiones estándar acude dos veces por semana a la clínica y, al concluir el tratamiento, regresa por otro tipo de servicios una vez al mes o cada seis meses. "Después de tratarse un problema específico como dermatitis, marcas o arrugas, el 100% de nuestros clientes regresa por un facial, corporal o un masaje", señala Federico.

Con la finalidad de incrementar su rentabilidad todo el año y debido a que la temporada alta de estos negocios es antes y después de vacaciones -cuando los clientes desean lucir bien, moldear su cuerpo, rejuvenecer su cara y protegerse contra los efectos del sol-, la fundadora de VCI creó paquetes especiales. La compañía cuenta con servicios dedicados a quinceañeras y parejas de recién casados.

Detectar quién es tu cliente es fundamental, ya que en este giro no funciona la promoción de boca en boca. Por lo tanto, tendrás que crear una estrategia de marketing e invertir en publicidad. ¿A qué se debe? A que la mayoría de las personas prefieren ocultar que tienen celulitis o estrías porque les da pena y, al resultarles algo tan íntimo, el contarlo podría afectar su autoestima.

"Jamás te faltarán clientes si ofreces una solución completa para mejorar su salud, combatir su estrés y para que luzcan mejor", dice Federico Martínez, de BeautyMex, quien en cinco años de operar su negocio ha tratado a más de 3,000 personas.

¿Cómo funciona?

De acuerdo con los entrevistados, el tratamiento más demandado fue para bajar de peso y reducir tallas. Los rangos de precios pueden ir desde $400 para un facial muy simple hasta un paquete de combate de celulitis o estrías que va de $5,000 a $10,000. El precio promedio de un tratamiento facial para manchas es de $900, explica Michelle Lizama. Dependiendo de éste, en promedio, una sesión dura una hora aunque un corporal se puede llevar hasta tres.

La capacidad instalada está determinada por el número de cabinas -equipadas con su cama y vestidor-, así como del horario de servicios. Entre más cabinas tengas y más horas esté abierto el negocio, tendrás más capacidad para atender a un mayor número de clientes. El tiempo estimado entre una cita y otra es de 15 a 20 minutos para que el cliente que va de salida se arregle y, mientras tanto, prepares la cabina para recibir al siguiente.

Toma en cuenta que no todas las personas son candidatas a recibir los tratamientos. Por ello, es recomendable que además de las fichas técnicas y las fotografías de "antes y después", lleves una hoja clínica de la persona para conocer -entre otras cosas- si es alérgica a algo o cuándo fue su última cirugía.

"Si padece alguna enfermedad no se le pueden brindar ciertos servicios ni aplicar ciertos aparatos, ya que pueden causar una reacción o desencadenar algo negativo", explica Marcela Vértiz. Por ejemplo, a una persona diabética no se le puede hacer un peeling.

La directora de la Cámara Mexicana de la Industria del Embellecimiento Físico (Camief), Rocío Muriedas, advierte que aunque el giro del cuidado personal es muy noble, tanto los dueños como los empleados de estos negocios deben tener ética profesional. "La actividad con el cuerpo requiere no sólo de destreza, sino de mucho conocimiento", apunta.

Agrega que al tratarse de un sector tan delicado -donde se pueden ocasionar daños irreversibles-, existen reglas de calidad que no se pueden olvidar. Por ejemplo, el uso de los aparatos se encuentra regulado por estrictas normas de uso médico. Si tu intención es incluir este tipo de servicios considera que la capacitación y profesionalización son reglas básicas para resguardar la seguridad de los usuarios.

En el caso de BeautyMex, Michelle Lizama está obligada a cumplir no sólo con las normas nacionales, sino con otras impuestas por su proveedor italiano de equipo para la infusión de oxígeno, que trabaja a nivel celular.

Contrata personal capacitado

Existen esteticistas, cosmetólogas y cosmiatras que están capacitadas para tratar la piel y se especializan en su limpieza y humectación profunda. Una cosmetóloga cobra alrededor de $4,000 mensuales como sueldo base. En estos negocios se maneja una comisión por clientes atendidos y productos vendidos, junto con las propinas, que compensan su salario.

Puedes acudir a institutos acreditados -como los Centros de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETIS)- para reclutar personal calificado, ya sea a nivel diplo-mado o a nivel técnico superior universitario en estetocosmetología. También hay muchas academias privadas en el país. Pero para garantizar un servicio de calidad, lo recomendable es contratar a personas egresadas de aquellas escuelas que estén certificadas ante las oficinas de la Secretaría de Educación Pública.

Elige productos de calidad

Las cremas y los productos endocosméticos son la parte medular del negocio. Por eso, escoge proveedores que ofrezcan calidad y garantía de que el cliente verá resultados. Para ello, requerirás la participación de un intermediario especialista. Recuerda que se trata de productos que no están dirigidos al consumo masivo, a diferencia de las líneas cosméticas que se encuentran en un supermercado. Esta es la principal diferencia entre la cosmiatría y la cosmetología con el resto de los productos de belleza de tocador.

Otra área muy redituable del negocio es la venta de productos. Por ejemplo, Marcela Vértiz capacita a cosmetólogas para aplicar, tratar y corregir reacciones. Así, promociona las marcas de los productos con los que trabaja. También BeautyMex tiene la distribución exclusiva tanto de los equipos de infiltración de oxígeno que importa de Italia, como de la línea de productos sudafricana que maneja -donde el aparato más económico y sencillo ronda los US$10,000.

Haydée Uriega, Coordinadora de la Camief, es distribuidora comercial en México de la línea de productos suizos Physiodermie (www.methodephysiodermie.com). La empresaria, quien vende directamente a spas y tiendas como el Palacio de Hierro, maneja una amplia gama de artículos como leches desmaquillantes, gel, sérum, espumas para nivelar el PH y productos que controlan la pigmentación. Ella capacita a cosmiatras o cosmetólogas bajo todos los protocolos de seguridad. La inversión mínima para ser distribuidor de este tipo de artículos es de $25,000.

Equipo y aparatos

La variedad de aparatos que existe en el mercado es muy amplia y no es barata. Los equipos más comunes son los que funcionan a través de rayos láser, ultrasonido y luz infrarroja que penetran en la piel ayudándola a oxigenarse, producir colágeno y elastina, disminuir las arrugas o movilizar la grasa.

Dependiendo de la intensidad de la graduación, la alta tecnología y el aspecto a tratar, se pueden encontrar equipos manuales de $5,000 a $8,000, hasta otros más sofisticados que rebasan los $500,000. El costo promedio de un equipo que sirve para penetrar el producto cosmético a la piel, como el de ultrasonido, cuesta $70,000. Conforme crezca tu negocio, puedes hacerte de más aparatos, pero para arrancar basta con un equipo básico de vapor para extraer grasa y hacer limpieza profunda o bien, con un aparato de alta frecuencia galvánica que sirva para tratar más de un padecimiento.

Por ejemplo, para tratar acné se necesita un equipo de alta frecuencia para matar bacterias, mientras que uno de microdermoabrasión sirve para exfoliar la piel en capas con punta de diamantes. Los aparatos de carboxinoterapia se utilizan para quitar las arrugas con una aguja que lleva oxígeno a la epidermis, además de hidratar, reactivar y reafirmar la piel para bajar de peso desechando la grasa vía urinaria. Y otros, como los de cromoterapia, combaten el envejecimiento con luces que llegan directamente al colágeno y la elastina.

Rocío Muriedas, Directora de la Camief, recomienda optar por equipos de vibraciones que no son agresivos para el cuerpo (como los de la marca Etiole), tienen un riesgo mínimo y son sencillos de operar para brindar un servicio de máxima calidad.

Permisos y licencias

Para operar este negocio, además de tramitar el alta en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), debes obtener las licencias de uso de suelo y funcionamiento, los permisos para portar el anuncio exterior y declarar el programa interno de protección civil y del servicio de estacionamiento ante el ayuntamiento o delegación.

En caso de contar con aparatos, debes tener la licencia sanitaria correspondiente que otorga la Secretaría de Salud a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), por ser la encargada de regular a los productos de perfumería, belleza y aseo. También requerirás de un médico que funja como responsable.

"Si quieres ofrecer otras aplicaciones -como el botox-, necesitas una "responsiva médica" y contar con personal preparado para brindar primeros auxilios", advierte Rocío Muredas, de la Camief. Además, debes registrar el negocio ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para cumplir con la Norma Oficial Mexicana NOM-110-SCFI-2004 que regula las Prácticas Comerciales en la Prestación de Servicios para el Embellecimiento Físico, que puedes consultar en la página de la Secretaría de Economía: www.economia.gob.mx/work/normas/noms/2004/110scfi.pdf.

"Por fortuna se han agilizado los trámites", asegura Benjamín Monroy, de Médica Diamante, quien obtuvo todas las licencias y permisos en un mes, gastando en total menos de $8,000 para una clínica estética de dos pisos, con alrededor de 500m2 de construcción y una gran capacidad instalada (seis cabinas y un consultorio).

Próximamente, estará disponible un certificado de la Camief, que dará certidumbre a los clientes sobre la calidad de los servicios en estéticas, salas y clínicas de belleza, estudios de maquillaje, spas y cabinas de faciales y corporales.

Inversión Inicial

BeautyMex arrancó con una inversión de más de $1 millón que recuperó en menos de un año. Actualmente emplea a 10 personas. Por su parte, Marcela Vértiz abrió VCI hace nueve años con una inversión de $50,000, iniciando con lo básico: camilla y productos, sin ningún aparato. Financió el pago de la renta y los gastos del negocio durante el primer año y fue hasta el segundo cuando, una vez acreditado, empezó a generar ganancias.

A seis meses de su apertura, Médica Diamante llevaba un acumulado de más de 100 clientes atendidos, emplea a dos médicos, dos enfermeras, dos cosmiatras y dos personas de servicio. Se trata de una clínica donde, además de los tratamientos de ozonoforesis a nivel celular, se dan terapias médicas de quelación arterial y autohemoterapia que tratan enfermedades como la artritis y el lupus. Con esta tendencia, Benjamín Monroy espera recuperar su inversión en un año y medio más, puesto que desde el quinto mes llegó a su punto de equilibrio y no ha tenido que financiar los gastos de operación del negocio.

Puedes abrir una clínica de belleza básica que sólo cuente con una cabina y un equipo de aparatología mutifuncional con una inversión de $100,000. Si quieres un aparato más completo, mayor surtido de productos y equipamiento del local de mayor calidad, el monto puede llegar a $200,000. Para abrir un centro de belleza más grande, con varias cabinas y aparatos sofisticados, la inversión oscila en $1.5 millones.

En este modelo, con un presupuesto inicial de $224,410, se supone rentar un local de al menos 100m2 -localizado preferentemente al interior de una plaza comercial o en una zona de buena ubicación-, por el que se pagarían $18,000 mensuales. En su remodelación y acondicionamiento de la cabina de terapias, así como en la compra de cuadros y otros artículos para la decoración de interiores, se gastarían otros $18,200.

A mobiliario y equipo, se destinarían $129,760, que incluye $14,760 para sala de recepción, muebles, blancos y compra de sábanas, cobertores y toallas. Contempla dos aparatos para el servicio de más de una técnica de belleza (un ultrasónico de $70,000 y un skin scover de $20,000) y productos endocosméticos finos por un monto de $25,000.

Equipar el área de oficina, enseres de limpieza, botiquín, comprar el anuncio exterior y el pago de todos los permisos y licencias necesita una inversión de $24,400. En la página de Internet, materiales de imprenta e inversión publicitaria gastarías $34,050.

Para obtener más ingresos, sacar provecho a las instalaciones y cubrir otra necesidad de la clientela, Rocío Muriedas sugiere combinar el área de recepción del salón de cuidado de belleza con un área de peinado, maquillaje o uñas, ya que en ciertos tratamientos -como los corporales- la clientela sale de bañarse y quizá guste pagar por un servicio de secado exprés.

Modelo financiero

Una sesión de tratamiento facial estándar dura 45 minutos entre la exfoliación, la aplicación de la mascarilla, el lavado y las cremas. Por lo tanto, si el negocio opera 10 horas diarias, bajo un horario de 9:00 hrs. a 19:00 hrs. de lunes a viernes y si entre sesión y sesión dejas 15 minutos, podrás atender máximo a 10 clientes diarios. Esto considerando que sólo tienes una cabina y una cosmiatra. Así podrás recibir hasta 210 personas al mes en los 21 días promedio que se trabajan.

Brindando éste u otro tratamiento estándar de la misma duración, a un precio promedio de $900, en este modelo se supone arrancar al 30% de la capacidad instalada, con lo que se atenderían a tres personas al día durante el primer mes, obteniendo de inmediato $56,700. Conforme se posicione el negocio, se incrementen las ventas y se capte un promedio de seis clientes diarios, para el sexto mes registraría ventas por $118,800, hasta llegar a los siete clientes al día para el cierre del primer año, generando $144,900. Así, la suma de estos ingresos por los 1,301 tratamientos brindados en el año asciende a $1,170,900.

Además, de estos más de 1,000 servicios atendidos, se supone que una cuarta parte de los clientes -es decir, 325 personas-, pagó un promedio de $250 por una sesión de maquillaje o peinado después de tomar su tratamiento, con lo que esta área generaría ventas adicionales por $47,713.

De esta manera, los ingresos totales acumulados del año suman un monto de $1,218,613, lo que significaría obtener un promedio mensual de ventas de $101,551, que no sólo cubrurían los $52,353 de gastos operativos mensuales promedio, sino que dejarían ganancias por $49,198 al mes, con un margen de utilidad de casi un 50%.

Finalmente, considera que para pagar gastos como la renta, los servicios públicos, el sueldo de la cosmetóloga, los pagos a la lavandería y la compra de desechables indispensables (como algodones, pañuelos faciales desechables y toallitas húmedas) se destinaría el 50% de los $628,240 de gastos totales anuales.

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