Oct
30
2014

Encuentra a un inversionista ángel

Si necesitas capital para iniciar un negocio o hacerlo crecer, los bancos ya no son la única alternativa. Recurre a un socio que aporte dinero, ideas y contactos.

Por Sofía Macías Liceaga
03-01-2010

Conseguir el dinero necesario para abrir un negocio o acelerar su crecimiento no es una tarea fácil. Mucho más en estos tiempos de crisis, marcados por la menor liquidez de los mercados financieros, bancos que han endurecido sus políticas de crédito e inversores más cautelosos a la hora de sacar la chequera.

La buena noticia es que, a pesar de este panorama, en México hay nuevas opciones de capitalización. Es el caso de los inversionistas ángeles, empresarios o personas con dinero listo para invertir y que ya no quieren destinar a una propiedad, una franquicia o un fondo de inversión, sino a emprendimientos con un gran potencial de crecimiento.

“Muchos inversionistas se están empezando a mover de instrumentos de alto riesgo y que además no entienden –como los fondos o las acciones– a un negocio similar al suyo o de la misma industria donde trabajan”, dice Jesús Núñez, socio de Angel Ventures México (AVM), un club de inversionistas que opera desde hace casi un año en la Ciudad de México.

Los inversionistas ángeles buscan empresas en etapas iniciales o start ups que, a futuro, puedan convertirse en un negocio exitoso y darles altos rendimientos sobre su dinero, tanto en términos de utilidades como a la hora de vender su participación. Según los expertos, si un ángel inversionista tiene éxito en su apuesta su inversión puede darle ganancias anuales de entre un 100 y un 500 por ciento.

El emprendedor gana mucho más que capital, pues los inversionistas ángeles no se limitan a otorgar dinero, sino que también se involucran en el desarrollo de la empresa aportando consejos, experiencia, contactos de negocios y hasta participando en la operación diaria. Al final, y luego de recuperar su inversión, generalmente venden su participación en el negocio.

Dónde buscarlos

Aunque de manera informal, los ángeles inversionista siempre han existido. “Antes era los tíos ricos que le prestaban a un familiar, pero no estaban organizados y tomaban riesgos innecesarios. Ahora hay grupos que estudian a fondo los planes de negocios y sólo entonces deciden si entran o no”, explica Jorge Madrigal, director de proyectos de AVM, que buscan capital por entre $2 millones y $20 millones.

Para ser parte del club de inversionistas de AVM, sus miembros deben pagar una membresía individual o corporativa. A cambio, pueden participar de un desayuno mensual donde se presentan proyectos seleccionados, de seminarios de capacitación para inversionistas y recibir información sobre el sector y las actividades del club.

La compañía ya agrupa a más de 25 inversionistas particulares y representantes de empresas como Herdez, Grupo Bursátil Mexicano (GBM) y la Asociación de Intermediarios Bursátiles.

Otra institución que está impulsando la figura del inversionista ángel en México es Fundación E, que trabaja con la plataforma de BiD Network (con sede en Holanda) para contactar a inversionistas de la Unión Europea. En este caso, el rango de inversión va de US$100,000 a US$1 millón.

Paso a paso

El proceso de selección de proyectos candidatos a recibir apoyo de un inversionista consta de seis etapas. Primero hay que preparar un plan de negocios sólido, que contenga toda la información sobre la misión y visión de la empresa, cuál es su producto o servicio, proyección financiera, mercado objetivo, etc. El documento debe dejar en claro cuál es el potencial del proyecto y cómo se alcanzarán las metas de crecimiento con un horizonte de tres a cinco años.

Si no cuentas con un buen plan, lo mejor es que te tomes el tiempo necesario para elaborarlo. Puedes buscar asesoría en una incubadora de negocios, una fundación de apoyo a emprendedores o en una consultora.

Luego viene la presentación formal del proyecto, ya sea ante un inversionista particular, un club como AVM u otra institución, que se encargará de revisarlo. Este proceso puede incluir una primera entrevista con el emprendedor o empresario para aclarar determinados puntos.

Si el emprendimiento es aprobado, entonces se firma un contrato preliminar de asesoría. En general, este servicio es gratuito hasta el momento en el que el emprendedor consigue capital. Llegado este punto, el club de inversionistas puede negociar una participación en el proyecto, en concepto de recuperación por el servicio.

Luego se realiza una sesión final de preguntas y respuestas. Si todo sale bien, se firma el contrato definitivo y se asigna un director al proyecto, que se encargará de elaborar el “caso de negocio”. Finalmente se hace una presentación, a cargo del emprendedor y de un representante del club, ante los potenciales inversionistas.

En el caso de AVM, los mejores proyectos son presentados en los desayunos que se organizan todos los meses, y a los que asisten entre 60 y 80 personas.

Además de la viabilidad y rentabilidad del proyecto, otro punto que los inversionistas toman muy en cuenta es el equipo que estará al frente del negocio (o management team). Es clave que el emprendedor y sus socios generen confianza, demuestren experiencia en el negocio y sean capaces de demostrar que trabajan bien juntos. “Al final serán los que saquen adelante la empresa”, explica Samuel González, presidente ejecutivo de Fundación E.

También es muy importante que el emprendedor tenga apertura, flexibilidad para negociar y, sobre todo, que esté dispuesto a resignar parte de la propiedad de su negocio. Algo que a gran parte de los emprendedores les cuesta aceptar, porque temen perder el control de su proyecto y, en el largo plazo, ganar menos. “Pero a veces conviene tener 20% de algo que vale 1,000 a 100% de algo que vale 10”, advierte Hernán Fernández, de AVM.

En cuanto a los sectores con mayor potencial, “los proyectos que consiguen capital con mayor facilidad tienen un componente de tecnología, sustentabilidad y, en el caso de ser tradicional, algún diferenciador de valor agregado”, asegura González, de Fundación E.

El negocio no requiere estar en marcha, aunque ayuda que tenga algún tiempo de operación y pueda mostrar algunos resultados concretos. Además, reunir capital también es más sencillo si el emprendedor aporta un porcentaje de la inversión.

Tiempo al tiempo

Pablo Kohan y Elías Bistre son socios de Mexoplak, una compañía dedicada a extraer celulosa de alta calidad de los envases de TetraPack. Iniciaron su negocio hace 14 meses y, a pesar de que la firma cuenta con una tecnología novedosa y probada y de que pueden demostrar experiencia en el mercado, no consiguieron nada hasta que llegaron a AVM.

Primero acudieron a Nacional Financiera, donde les dijeron que no podían apoyarlos si no tenían un negocio en marcha o que al menos ya contara con el 50% del capital necesario. Entonces les sugirieron reducir su proyecto, pues era más fácil conseguir $1 millón que $2 millones.

Su segunda opción fue un fondo de inversión, pero al no operar todavía y carecer de flujo de efectivo no eran buenos candidatos. Aún cuando, de acuerdo con su plan de negocios, podrían recuperar la inversión en 18 meses.

Fue hasta el primer trimestre de este año, y por recomendación de la aceleradora de negocios New Ventures, que llegaron a las oficinas de AVM. Originalmente les habían programado una reunión con inversionistas para junio pasado, pero al comprobar que su plan de negocios cumplía todos los requisitos les adelantaron la cita a mayo. Fue entonces que un inversionista les ofreció US$100,000, que se sumaron a otros US$150,000 que ya habían reunido entre algunos conocidos. Hoy, los dos socios continúan buscando financiamiento a través de Fundación E.

“El fondeo es un tema de inercia: tardas tres meses en reunir US$100,000, pero luego en un mes entran US$300,000 y al siguiente US$400,000”, comenta Jesús Núñez, socio de Angel Ventures.

Más que dinero

Para Aldo Suárez y Edilberto Peña, el principal aporte de un inversionista ángel está en su experiencia de negocios. Cuando fundaron Incide, un centro para el tratamiento de la depresión a través de terapias electromagnéticas, no tenían ninguna experiencia como empresarios. Entonces, para hacer el plan de negocios acudieron a un especialista en finanzas, quien luego los contactó con inversionistas privados.

Los interesados pidieron numerosos ajustes en el proyecto, que los doctores hicieron durante cuatro meses de negociaciones. Pero “su perspectiva era muy de negocios, sin tomar en cuenta las buenas prácticas médicas y al paciente”, recuerdan los emprendedores. A punto de firmar, Suárez y Peña decidieron que ése no iba a ser el camino.

Escucharon de AVM en agosto del año pasado, cuando la empresa aún estaba en proceso de formación. Ellos les dieron una perspectiva diferente de cómo arrancar un negocio paso a paso, pero sobre todo en un punto que no habían considerado: la asesoría legal.

“Quizá otros inversionistas se hubieran aprovechado de nosotros porque no teníamos claras las condiciones. Pero para Angel Ventures era básico que nuestros intereses estuvieran protegidos”, reflexiona Suárez.

Presentaron Incide ante el club en febrero pasado, durante su primera sesión. Y en un par de semanas ya tenían un inversionista. Al cierre de esta edición, los emprendedores esta-ban a pocas semanas de finalizar las negociaciones, con la idea de arrancar con sus terapias en septiembre.

Por su parte Kohan y Bistre, de Mexoplak, buscan la forma de reunir los US$750,000 que les faltan. Pero algo es seguro para ellos: “En este negocio sólo gana el que le pierde el miedo a tocar la puerta”.

Listos para la primera entrevista

• Trabaja todo el tiempo en hacer el negocio más atractivo para un potencial inversionista. Busca la manera de reducir costos, de asegurarte una cartera sólida de proveedores, de aumentar las utilidades y de contactar a la mayor cantidad de clientes.
• Integra a tu equipo a gente talentosa que se complemente, que tenga ganas de crecer y que se convierta en tu apoyo en temporadas difíciles.
• Busca asesoría legal y establece claramente las condiciones de entrada y salida de los socios.
• Enfócate en tu negocio principal. Llegar con dos o tres proyectos a la vez e intentar conseguir dinero para todos es una mala señal.
• Investiga muy bien cómo funciona tu mercado y cuáles serán tus fuentes de ingreso. Si tus prospectos te piden más datos específicos sobre determinado aspecto del negocio, investígalos y envíaselos a la brevedad.
• Para los inversionistas es muy importante saber cuál va a ser el salario del emprendedor. Si en el plan de negocios la mayor parte de la inversión se destina a este pago, se encenderá una luz de alerta.
• A la hora de preparar tu presentación, cuida hasta el más mínimo detalle.

CONTACTOS

Angel Ventures México
01 (55) 5255 3891
www.angelventuresmexico.com

Fundación E / BiD Network
01 (55) 5523 1416
www.fundacione.org
www.bidnetwork.org/mexico

Nafin – Conacyt
(55) 5325 6282
(55) 5322 7700, ext. 5701
http://www.conacyt.mx/Avance/Avance_Emprendedores.html

Innovateur Capital
www.innovateurcapital.com.mx

Club de Inversionistas del ITESM
México, DF: (55) 5483 1609
Monterrey, NL: (81) 8358 2020, ext. 4404
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