Lo extraordinario en lo ordinario | SoyEntrepreneur

Dic
22
2014
Street Talk
Lo extraordinario en lo ordinario

El gurú de las Pymes, Michael E. Gerber, te invita a ver más allá de lo común y a redescubrir, en cosas sencillas, tu razón de ser.

03/04/2012

Después de haber hecho sólo lo que podía hacer, empecé a pensar en aquellas cosas que nunca hice. ¿Y tú? ¿Alguna vez has estado tan ocupado en tu vida que has llegado a perder completamente el entusiasmo? ¿Perder el sentido de cumplimiento? ¿Perder el lenguaje y las palabras que pudiste haber explorado? ¿Te has tomado tan siquiera el tiempo de descubrir que has perdido el interés y la capacidad de asombro?

Sé muy bien que la calle es el lugar donde vivimos. Lo sé porque ahí vivo, y descubro en ella a muchos desconocidos que parecen estar perdidos, aunque no me lo admitan (creo que ni ellos se lo admiten a sí mismos). Hay demasiadas cosas que faltan en la calle y nadie parece notarlo.

Por ejemplo: He retomado seriamente mis lecturas de poesía. Digo seriamente porque antes había leído poesía siendo yo muy joven, teniendo alrededor de 20 años, por lo que realmente no le prestaba atención. He encontrado que la mejor forma de leer poesía es en voz alta, a ti mismo, y a veces, a mi esposa, Luz Delia, en las noches antes de dormir.

Es en ese momento, cuando leo en voz alta, que los significados se me presentan en otro lenguaje. Más que lenguaje diría que es como una música. La música de las palabras y de los significados que empiezan a cobrar sentido, a relacionarse entre ellas y con el poema, y al mismo tiempo con el sonido de mi voz que resuena en mis oídos como si el poema zumbara dentro de mi audición.

¿Qué es lo que esto tiene que ver con ustedes? Pienso que todo. Tiene que ver con la profundidad de tu pasión, con el cuestionamiento que se hace tu mente, con todo lo que haces en tu vida, en tus relaciones, como ser humano, como alguien que vive en la calle.

Por ejemplo, intenta leer este post en voz alta. Hazlo con suavidad, haciendo todas las pausas correspondientes. Toma las palabras conforme salen de tu boca. Pruébalas. ¿Te das cuenta cuán inesperado es estar leyendo algo como este blog en este momento donde nada parecido lo precedió? Eso es lo que leer poesía me provoca a diario. Y siempre me sigue sorprendiendo.

Me saca de lo ordinario. Me lleva lejos de todos los problemas innecesarios que ocurrieron en mi día. De la urgencia de hacer las cosas rápidamente. De hacer siempre algo que produzca algo, algo que me dé a mí y a mi familia de comer; algo que se pueda contar.

Ésa es la sorpresa de la poesía. Que no tiene absolutamente ningún valor, ni para mi estómago, ni para mi cartera. Parece ser inútil, únicamente una competencia entre las palabras, elegidas por el poeta para expresar un sentimiento o un pensamiento, por ninguna otra razón más que mantenerse vivo, para él mismo y los demás; vivo como una persona que se llama a sí mismo poeta. Su madre, apuesto, se cuestionará la sabiduría de este pensamiento.

En la calle. Donde todo lo que ves es gente práctica haciendo cosas prácticas, algunas de ellas ni siquiera haciéndolas bien.  Entonces, ¿por qué pierdo mi tiempo en la poesía? Porque eso es lo que devela lo extraordinario detrás de lo que parece ordinario, lo que debe ocurrir en las calles, si tu vida merece ser vivida. En cualquier caso, déjame hacer saber tus pensamientos. Ésta es una calle con dos caminos, o al menos eso espero.

Soy Michael E. Gerber, hablando con ustedes desde Carlsbad, California, el lugar que llamo mi hogar.

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