Sep
20
2014

Los costos de una franquicia

Conoce los gastos anteriores y posteriores a la apertura de una unidad y lo que debes considerar para darle el sí a una marca.

Por Ilse Maubert
11-28-2010

Una pregunta que se escucha mucho al decir la palabra franquicia es: ¿cuánto cuesta? En primer lugar, existen tantas respuestas como ofertas de este tipo –más de 1,000 marcas, según la Secretaría de Economía (SE)–. Además, la cifra total varía por factores como los montos de inversión y la cuota de franquicia, si se requiere de un local o no, si se ofrece financiamiento por parte del Programa Nacional de Franquicias (PNF), etc.

Si no estás familiarizado con el sector de las franquicias, toma nota de estos conceptos que necesitas conocer.

Antes de la apertura

1. Cuota de franquicia. También conocida como canon de entrada o fee de franquicia, se refiere al pago que realiza el franquiciatario o inversionista al dueño de la empresa franquiciante por formar parte de su red. Incluye la licencia de uso de marca, el soporte y la capacitación inicial para operar el negocio.

Para determinarla, el franquiciante utiliza variables como cuánto le costó la consultoría para desarrollar su modelo y cuánto invirtió en publicidad para darse a conocer como oportunidad de negocios.

Asimismo, considera el costo del proceso de apertura de cada unidad, que va desde la investigación para elegir al franquiciatario ideal hasta el entrenamiento del equipo de trabajo. También puede influir el valor de la marca, aunque éste es un factor intangible.

La suma de estos elementos, conocida como “valor piso”, se divide entre el número de sucursales que se pretenden abrir. Luego, el resultado se compara con el precio de la competencia y finalmente se fija según la estrategia que elija el dueño. Generalmente, este concepto representa entre el 10 y 20% de la inversión total para el franquiciatario.

2. Inversión inicial. Contempla criterios como la adaptación o remodelación del local, equipamiento, mobiliario, inventario inicial y capital de trabajo. Es fundamental que cuentes con este último recurso durante los primeros tres meses de operación, en tanto se estabiliza el negocio y alcanza su punto de equilibrio. Al aumentar tu nivel de ventas, comenzarás a generar utilidades.

Después de la apertura

1. Regalías. Se trata de la contraprestación periódica que paga el franquiciatario al franquiciante por el derecho y goce del uso de marca, el know-how y la asistencia técnica.

Aunque no existe una fórmula para calcularla, se consideran varios aspectos para fijar esta contraprestación. Entre ellos, cuánto gasta el franquiciante en apoyar a su red, en investigar y desarrollar nuevos productos y servicios, etc. Se pueden cobrar de manera fija o variable; en función de las ventas, las utilidades o las compras; y con una periodicidad semanal, quincenal o mensual.

Cifras del sector señalan un porcentaje del 4 al 6% para los negocios de la rama alimentaria y del 10 al 15% para los de servicios. Ojo: algunas marcas se promocionan como “sin regalías”, pero indirectamente pagarás este concepto, por ejemplo, por medio de la venta de insumos, mercancía o servicios necesarios para operar.

Recuerda que el hecho de cobrar o no regalías y que éstas sean altas o bajas no determina el éxito de un negocio. Simplemente es una estrategia financiera y comercial de la marca para diferenciarse de la competencia. Y no olvides que un buen franquiciante siempre procurará una relación ganar-ganar con su franquiciatario.

2. Cuota de publicidad. Se utiliza para la creación de marca y la generación de nuevos clientes. Hay dos tipos:

- Institucional. Fondo común de todos los franquiciatarios de la red. Es administrado por el franquiciante y se destina a promociones y campañas de marketing en televisión, radio y revistas especializadas. Suele ser de 1 a 3% en el sector alimentos y hasta del 12% en el de servicios.

- Local. Inversión que realiza cada franquiciatario en su área de cobertura. Por ejemplo: volanteo, anuncios en directorios zonales, visitas casa en casa, etc. Se sugiere destinar del 4 al 6% de las ventas totales.

Según el tipo y tamaño de la franquicia, se cobra únicamente la publicidad institucional, ambas o ninguna.

3. Pagos adicionales. Siempre hay desembolsos que no vienen específicados en el contrato o la cuota, así que minimiza las sorpresas.

- Renovación del contrato. Se realiza al término de la relación franquiciante-franquiciatario, en caso de querer continuar con el negocio. El costo puede ser la cuota de franquicia vigente en ese momento o un porcentaje, e incluso la remodelación de la unidad. No todas las marcas manejan este cobro.

- Traspaso. Cuando por alguna razón el franquiciatario transfiere la operación a otra persona, debe cubrir un pago para que la empresa investigue y capacite al nuevo inversionista.

- “Guante”.
Si se quiere ubicar la sucursal dentro de un centro comercial o en una zona con una alta demanda, es común que se deba pagar una cuota extra por el espacio.

- Por retrasos o incumplimiento de obligaciones.
Gastos fijos como la renta mensual del local, servicios (luz, agua, gas, teléfono e Internet), seguros y nómina de empleados.

Recomendaciones


Antes de darle el sí a una marca, sigue los siguientes consejos:

- Verifica que la información financiera incluya todos los desembolsos que tendrás que hacer (traspaso, capital de trabajo, capacitación, etc.).
- Cuida que el franquiciante te explique qué sí y qué no incluye la cuota de franquicia. No temas preguntar si te quedas con dudas.
- Una vez que encontraste tu local, vuelve a hacer una corrida financiera para comprobar que los pagos fijos sean adecuados a tu bolsillo y a tus expectativas de inversión.
- Lleva un control de tus operaciones desde el primer mes para conocer tu flujo de efectivo y monitorear tu retorno de inversión.

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