Abr
24
2014

Sigue tu instinto

Diana Díaz encontró la idea de su empresa Meet Point mientras estudiaba en Londres: orientar a los extranjeros que viven en México.

Por Ilse Maubert Roura
07-13-2012

Las cosas iban bien para Diana Díaz cuando consiguió trabajo en una secretaría de estado a unos meses de graduarse de la carrera de Economía en el Tec de Monterrey. Estuvieron mejor cuando obtuvo una beca para estudiar una maestría en Londres, Inglaterra a sus 28 años. Y parecían perfectas cuando al volver de su viaje entró a trabajar a la banca comercial en el área de consultoría.

Luego de tres años de arduo desempeño, sus obligaciones laborales llegaron al punto de ocupar sus fines de semana y, en consecuencia, perdió contacto con familiares y amigos. Las cosas ya no marchaban bien y Diana deseaba un cambio en su vida, así que renunció a su puesto para concretar una idea emprendedora que había tenido desde aquel viaje de estudios. Se trataba de una empresa que atendiera las necesidades de los expatriados que llegaran a México a trabajar, invertir, estudiar o a pasar sus años de retiro.

Al día siguiente de su renuncia comenzó a diseñar el proyecto. Luego de ocho meses nació Meet Point, un servicio de concierge que acompaña a sus clientes en todo el proceso de mudanza, acomodo, estadía y regreso a su país de origen. “El objetivo es hacer la experiencia placentera, productiva y sin estrés”, dice la emprendedora.

“A lo largo de mi trayectoria trabajé con muchos extranjeros y sus problemas para adaptarse al país, a su gastronomía, al idioma y a la cultura eran una constante. Incluso, algunos vivían en hoteles porque no sabían cómo o dónde rentar una casa o qué comer”, recuerda Diana. “Esto me ayudó a conocer de primera mano sus necesidades personales y a armar mi oferta de manera integral”.

La experiencia acumulada te ayudará a crear y detectar las áreas de oportunidad para iniciar tu aventura empresarial.

A materializar 
un sueño

La crisis económica de 2010 estaba en uno de sus puntos más intensos. Diana había renunciado a su empleo y pretendía iniciar un negocio propio. Su principal motivación: ser su propio jefe y dejar de ser un peón en el tablero para convertirse en la persona que moviera las piezas. “No había nada que perder. Tenía 30 años, si no funcionaba aún podía buscar trabajo. Además, ¿por qué no iba a poder?”, recalca.

Primero, se fijó una fecha para concretar el proyecto, que a la vez correspondía al tiempo que le duraría su liquidación; así tendría un objetivo que perseguir. De esta manera, instaló una oficina en su casa, eliminó los distractores y estableció un horario de 9:00 a.m. a 7:00 p.m. para mantener una disciplina laboral.

“Hacer el plan de negocios fue clave porque creía que mi idea era única y que no tenía competidores. Cuando descubrí que otras empresas habían pensado en lo mismo que yo, más que desanimarme o ignorarlo, me permitió detectar las áreas de oportunidad y ventajas competitivas que tendría para diferenciarme”.

Así, implementó una cartera de 15 servicios que incluye desde realización de trámites, permisos y servicios de reubicación hasta tours de orientación, fiestas de bienvenida, asesoría en compras, ayuda en escuelas y niñeras. Pero su fuerte son las experiencias para expatriados, como lecciones de baile y cocina, traducciones y clases de español, coach personales y profesionales, además de un programa de acompañantes que contempla la creación de pequeños negocios de extranjeros en México.

No porque te guste o sea novedoso será un éxito. Hay que reconocer las áreas de oportunidad, fortalezas y debilidades del proyecto así como al mercado y la competencia.

Otra de las innovaciones de Meet Point consiste en negociar con sus proveedores para ofrecer facilidades de pago a sus clientes, ya que en ocasiones son los mismos expatriados –y no las empresas que los traen a México– quienes pagan por los servicios que requieren. “Asimismo, el primer contacto con ellos (vía Skype, mails y llamadas) se hace previo a su llegada para conocerlos y prepararlos. Mínimo nos consultan unas 20 veces antes de viajar y, una vez en el país, somos su solución hasta que parten”, asegura la emprendedora.

Pero estas fortalezas de su plan de negocios no llegaron solas. Diana entrevistó a especialistas en cada uno de los temas –entre diseñadores, mercadólogos, financieros, etc.– para asesorarse. Incluso, entró en contacto con la Secretaría de Economía del Estado de México que le otorgó una beca para la aceleradora Axeleratum, lo cual le dio acceso a cursos gratuitos y a la revisión de su planeación. Un segundo filtro fue la incubadora de negocios del Tec de Monterrey.
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Cosechando frutos

La satisfacción de los clientes es su mejor carta de recomendación. Como estrategia de negocios, no se anuncian en ningún medio masivo; prefieren mantenerse privados y que sus clientes sean los vendedores de la marca. Y les ha funcionado. Hoy, Meet Point atiende a 236 extranjeros en México que están consumiendo alguno de sus productos o servicios.

La mayoría son franceses, seguido de estadounidenses y británicos, latinoamericanos y de otros países de Europa. El 70% viene a trabajar y son directivos de empresas multinacionales, organismos internacionales y embajadas, un 20% a pasar su jubilación y un 10% a estudiar por intercambio; la mayoría se queda un promedio de tres a cinco años en nuestro país.

En cuanto a los costos del servicio, Diana señala que cada persona tiene necesidades diferentes, por lo que se diseña un paquete a su medida, así como un esquema de pagos según su perfil. “Es tan costoso como lo vayas ensamblando”, dice.

A dos años y medio de arrancar el negocio, la emprendedora asegura que aquel día tomó una de las mejores decisiones de su vida. “No me arrepiento ni un segundo. Ahora soy mucho más feliz, veo a mis amigos y a mi familia, soy dueña de mi tiempo y mi trabajo me apasiona. Encontré mi rumbo”, finaliza.
¡No te des por vencido! Ni Apple ni Roma se hicieron en un día. La paciencia es una de las grandes virtudes de un emprendedor.

4 momentos clave

Londres. “Los que me dieron la beca hicieron todo por mí (visa, casa, eventos, acompañamiento). Fue la semilla de Meet Point”.

El banco. “Prácticamente todo lo que sé de negocios lo aprendí ahí”.

Periodo de planeación. “Implica disciplina, perseverancia y encontrar a las personas correctas para concretar tus ideas”.

Lo que viene: llegar más lejos. “Queremos ser una empresa social-mente responsable y abrir mercado en otros estados por medio de franquicias”.

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